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UN ¨DÍA DEL PADRE¨ ¡MUY ESPECIAL¡

26 Jan

El ¨Día de la Madre¨ y los presos.

En cierta penitenciería de un Estado en la Union Americana, se dió el siguiente caso: Al director del penal se le ocurrió la idea de darles a los presos la oportunidad de saludar a su madres por medio de una tarjeta de felicitación con motivo del ¨Día de las Madres.¨¨  La mayoría de los presos tenía a su madre muy lejos de la prisión, otros, tenían años sin saludar a sus madres, y un buen número de ellos, a pesar de no tener a su madre, recordaban de alguna mujer que hizo la función de madres en cierta medida en algún momento de sus vidas. La idea fue acogida con mucho entusiasmo por todos ellos. Tanto la tarjeta como el porte del correo fueron costeados por el penal.

Al año siguiente, con renovado empuje, el director vió con buenos ojos la actitud de los presos hacía sus madres, asumiendo que era obvio y dable que hicieran lo mismo con sus padres. Habló con todos los presos para nunciarles la oportunidad que tendrían en ese año de saluda a sus padres por medio de una tarjeta de felicitación; lamentablemente en esa ocasión los resultados fueron diferentes, los presos rehuyeron y no mostraron el mismo entuasiasmo, aun cuando la tarjeta y el porte corrían por cuenta del penal. Pasada la celebración del ¨´Día del Padre¨¨ muchas tarjetas se quedaron sin uso.

Jamás podrá revalizar el ¨Día del Padre¨ con el ¨Día de la Madre¨, pero para mí ese ¨Día del Padre¨ fue muy especial, ahora verán por qué.

El inicio de la historia.

Durante los años que fuí Pastor en la Igleisa Hispana de Joliet, IL, uno de los miembros tenía como negocio instalar alfombras, para lo cual requería de espacios amplios para el almacenamiento, y de unidades de transporte para grandes volúmenes. Mi esposa, además de ayudarme en las tareas pastorales, trabajaba en una armadora de componentes para piezas de aparatos de computación, obligándole a usar el único carro que teníamos. Considerando este hermano mi necesidad de un carro para desempeñar mis tareas pastorales, tuvo el buen gesto de regalarme una VAN (camioneta) que él ya no usaba, pues había adquirido una una una unidad de años recientes y de mayor capacidad para las necesidades que le requería su trabajo. Me fue muy útil y la usé por espacio de dos años. Más tarde la intercambié por una Station Wagen (camioneta más pequeña), y por lo mismo más económica en el consuma de gasolina.

En ese año, en el mes de Mayo, la iglesia había celebrado con mucho entusiasmo el ¨´Día de la Madre,¨¨ y ahora en el mes de Junio, quería celebrar de igual manera el ¨Dia del Padre.¨¨ En el programa de actividades de la iglesia se tenía dedicado el tercer domingo de cada mes para un culto matutino de oración. Nuestra casa de hallaba a unos diez minutos de distancia del templo, así que en aquel día salí a la celebración del mismo, con la expectativa de recibir del Señor grande bendición.

La colisión.

En el trayecto al templo, habia una calle corta y angosta, de un solo sentido de circulación vehicular, con un límite de volicdad de 10 millas, plena de carros estacionados en ambas aceras, lo cual practicamente dejaba espacio para tránsito en una sola fila. Cuando entré a esa calle, ví en la esquina del otro extremo de la cuadra, un vehiculo que dió vuelta y se introdujo en esa calle en sentido contrario, a una velocidad de 20 millas; por instinto natural frené, esperando que el otro conductor hiciera lo mismo, pera mi sorpresa no lo hizo, y para evitar que chocara conmigo de frente, alcancé meterme en un pequeño espacio entre dos carros. El choque fue inevitable, tanto el carro mio como el del otro conductor quedaron inservirbles. Despues de un breve aturdimiento, bajé para ver la condición del chofer, era una dama que fue lastimada fisicamente, su cara sangraba, y tenía golpes en brazos y manos. Acto seguido, llamé a la policía para que tomara el reporte del accidente, momento que aquella dama, una mujer como de unos 30 y pico años de edad, en completo estado de ebriedad, aprovechó para huir del lugar, la seguí, con celular en mano hasta que entró a una casa donde trató de ocultarse.  En pocos minutos arribaron al lugar la policía y los paramédicos: rendí mi declaración de los hechos, buscaron a la mujer y se la llevaron de inmediato al hospital.  Ante el ruido producido por el golpe, el arribo de la policia y la ambulancia, los vecinos salieron a toda prisa para tomar nota de lo sucedido, y su sorpresa muy mayor al ver que esta dama había chocado con cuatro carros de su propiedad antes de golpearme a mí. Tras investigar y verificar los generales de los dos automóviles, la policiía reportó que el vehículo que esta dama manejaba no era de su propiedad, era un modelo del año y lo había robado después de pasar toda la noche en un centro nocturno.

¿Y la celebración?

En la iglesia todo lo que había sido planeado para ese día se llevó a cabo. El culto de oración y el festejo para los padres. Mi participación se limitó sólo a mi presencia, pues el shock había sido bastante fuerte, y sus efectos los experimenté por todo ese día. Por mi parte, me enfoqué en acciones de gracias a mi Padre Celestial por su gran amor por mí, y sus tiernos y amorosos cuidados, pues aunque fuí lastimado fisicamente por el golpe de los carros, no ameritó ningún tratamiento médico que hiciera necesario el ser internado en un hospital.

Estadisticamente se ha comprobado que los hombres tienen más accidentes automovílísticos que las mujeres, aunque se les quiera acusar de lo contario. Pasados unos días de este accidente, vino a mi mente una leyenda que leí en la defensa trasera de un automóvil, la leyenda decía:

¨que los dioses nos protejan, de las damitas que manejan.¨

El ¨estira y afloja¨ de las aseguranzas.

Bien podríamos dejar la historia hasta aquí, y dejar en el lector la impresión de que todo terminó con felicidad, pero lo cierto es que esto era  sólo el principio de una emocionante y verídica historia.  

Pasados unos tres días vino el intrincado y difícil alegato con lo seguros de los carros. Es ley en los Estados Unidos que las aseguranzas no responden por ningún daño causado por carros robados, esto quiere decir, que ninguno de los propietarios de los autos dañados podía hacer algún reclamo al dueño del auto que nos dañó, y si acaso hubiese algún reparo, todo dependía del deducible que tuviese cada caso en particular. Había dos caminos: proceder legalmente, es decir, llevar el caso ante el juez penal para que la persona que nos hizo el daño, lo pagará, o esperar en la buena voluntad y consideración de las aseguranzas. En mi caso, mi aseguranza dijo::  -lo sentimos mucho, pero nada podemos hacer.- Antes de tomar una decisión, oré al Señor, y sentí que debia buscar a la persona y hacer arreglos con ella. La busqué en tres diferentes direcciones y en ninguna la encontré, platiqué con sus padres pero se negaron a cualquier arreglo amistoso, pues esta hija suya ya era una persona adulta y era ella quien tenía que responder por sus actos, no ellos:  -hace seis meses que no sabemos nada de ella, ni queremos saber,- fue su respuesta a mis preguntas. El siguiente paso según mi criterio era consultar con un abogado. Me informaron de uno con buen record en su profesión; cuando le vi consideró que mi caso era un caso perdido, y que por lo tanto lo mejor era que olvidara el asunto.

Para quellos días un miembro de la iglesia regresó de sus vacaciones, y me preguntó por el carro; le conté la historia y de inmediato me dio la referencia de un abogado muy eficiente, que a él en lo personal le había ayudado en varios casos dificiles; hizo la cita de rigor, y él mismo me acompañó a verle. En primera instancia me confirmó el abogado como legal el caso de autos robados, y enfatizó:  -no hay ley que obligue a las aseguranzas a pagar daños por carros robados.-  En seguida agregó:  -indaguen el nombre de la aseguranza de ese carro, y vamos a enviarles una carta en términos no ofensivos, sino apelando a su generosidad, y esperemos la respuesta.-  Salí de su buffet con un aliento de esperanza. En pocos días llegó la respuesta, con una grata sorpresa. Me notificaban del envio de un cheque por una cantidad de dinero que francamente yo no esperaba, para que pudiera reponer mi carro con la adquisición de otro, pues mi auto ya estaba en el deshuesadero y fue considerado como pérdida total. Mis amigos, conocedores de este tipo de asuntos, no lo podían creer.

La nueva adquisición.

Mi esposa y yo le dimos gracias a Dios por la manifestación de su misericordia, a la vez que pedimos su ayuda para una decisión correcta en cuanto al nuevo carro de debiámos adquirir. Varias veces pasamos por un lote de carros que estaba a la vera de una carretera, y nos empezó a llamar la atención un camioneta pequeña, justo a la medida de nuestra necesidad. Por lo general todos los autos en venta tienen impreso en su parabrisas el precio de venta, pero ésta no tenía nada escrito. Finalmente decidimos preguntar,y la razón de que no tenía precio alguno marcado en ella, era que el dueño de la agencia la usaba como su carro particular, y no la tenía en venta. Finalmente se decidió a vendérnosla.

Los caminos del Señor son insondables.

El tiempo transcurrido entre la fecha de aquella experiencia al momento en que escribo estas líneas, es de unos 15 años. Muchas veces me pregunté ¿Cuál fue la razón por la que mi Dios me hizo pasar por esa prueba? A primera vista sin duda para mostrarse su gran amor, manifestarme lo real de su protección y cuidado, así como enseñarme a confiar y depender más de él. Pero por otro lado, me si yo escribo esto sucedio un ¨Día del Padre¨ guiado y movido por él ahora que ya estoy jubilado, fue con el propósito de honra su Nombre, lo cual nunca hubiera sido posible sin aquel incidente que en el momento no pareció nada grato a nadie. Convencido estoy de que estaba en los planes de Dios lo que iba a hacer 15 años después. Por aquel tiempo no estaba en mi mente el jubilarme, ni mucho  menos a lo que iba a dedeicar cuando esto aconteciera, pero en la mente y corazon de Dios, si.

Si miramos con atención la vida de aquellos grandes carácteres bíblicos, descubriremos que los caminos del Señor son insondables, difíciles de conocer.  Nunca pasó por la imaginación de José ni de Daniel, sólo por mencionar a algunos, los propósitos de Dios para ellos. Querido amigo y hermano, padre de familia ¿sabes tú lo que Dios tiene en sus propósitos para tí? ¿conoces los propósito divinos en esa prueba o dificultad por la cual pasaste o estás pasando ahora mismo?  Tal vez lo desubras pronto, tal vez no; no te inquietes tanto por saberlo, sólo pídele que sus propósitos sean cumplidos en tí. Y de tus experiencias del pasado ¿hay algo que pudiera Dios inidcarte lo que él quiere de tí, ahora? La experiencia de Pablo en su encuentro con Jesús en el camino a Damasco, fue in indicativo claro de los planes de Dios para todos los días de su vida, y el apóstol lo tomó como el faro que iluminó su camino .

El complicado y difícil rol del padre.

Muchas veces he oido y leido de lo difícil que resulta para un varón que nunca tuvo la figura e imagen de un padre humano, el comprender y valorar el papel de Dios como Padre Divino. No estoy del todo de acuerdo con tal afirmación , pues me parece que es dejar de lado a las Sagradas Escrituras, y por sobre ellas, poner la experiencia humana. Más bien creo que es por medio del conocimiento de la Palabra de Dios como llegamos a conocer el modelo que todo padre humano debe seguir si quiere realmente cumplir con el rol que Dios le ha designado como tal. Dios es el Padre presente todo el tiempo en toda la extensión de la palabra. Dios es el Padre amigo, sin dejar al hijo sin una autoridad y disciplina. Dios es el Padre proveedor de toda necesidad, Dios es el Padre comunicador por excelencia, Dios es el Padre Eterno, el Padre amoroso cual otro como El no lo hay. No es egoista ni vanidoso, no es excluyente, se puede confiar plenamente en él; todas las excelencias y virtudes conocidas y por conocer, son suyas. Con un Padre como es Dios, y un Manual de conducta como es su Palabra, ningún padre encuentra razón de no ser lo que Dios quiere que sea.

La oración de un padre.

Señor, Dios todopoderoso, bendigo tu Nombre por la esposa y los hijos que nos has dado. Tu conoces todas las expectativas que tienen de mí como esposo y como padre; es mi ahnelo sincero hacer realidad cuantas me sea posible. Asísteme con tu Santo Espíritu para que someta a tí todo mi ser y hacer, dame tu gracia para realizar todas las tareas a las que me has llamado, y que sea celoso y fiel en el cumplimiento de las mismas; ayúdame a discernir las demandas y retos de los tiempos en los que me ha tocado vivir, y que mi respuesta dé gloria y honra  a tu Santo Nombre; que cultive todas las virtudes de un hombre que te ama y te teme, que sea un buen administrador no sólo de los bienes materiales que me dispensas, sino también de áreas tan delicadas y difíciles de realizar sin tu sabiduría, como son: el ejercicio de la autoridad, la práctica del amor y el sentir pronfundo de la adoración. Concede a mis hijos la gracia de ser obedientes y andar en tu temor; permíteme demostrar mi devoción a ti, renunciando a la manera de vivir de aquellos que no creen en tu Palabra ni honran tu Santo Nombre.

El reclamo del Padre Divino a todos los padres del mundo:

¨Dame, hijo mio, tu corazón¨   Proverbios 23:26

 

 

 

 

 

 

 

 
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Posted by on January 26, 2013 in Mis experiencias pastorales

 

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