RSS

PUNTUALIZACIONES EN EL LIBRO DE EXODO (parte 2)

18 Oct

Milagros que ninguna pluma podría describir  

 Al Libro de Exodo se le puede llamar: El Libro de los Grandes Milagros. Cabe destacar que en los primeros 19 capítulos de este libro están registrados más de 25 milagros. Este título es también apropiado para el Pentateuco y para toda la Biblia.

Ingrid y Manuel

Casualmente, el 15 de Septiembre del 2013, cuando oraba pidiendo la ayuda divina para la Puntualización (Parte 2) del Libro de Exodo, tuvo lugar la embestida de dos huracanes a las costas mexicanas. Uno por el Océano Pacífico llamado ¨Manuel¨, causando severos daños a los Estados de Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Sinaloa; y el otro por el Golfo de México, llamado ¨Ingrid¨ que arremetió contra los Estados de Veracruz, Tamaulipas, e  Hidalgo.     Al Estado de Guerrero le tocó la peor suerte.  Su infraestructura (carreteras, puentes, presas) severamente dañada, derrumbes de cerros, inundaciones severas en ciudades y pueblos; muchos damnificados, pérdidas materiales y más de cien muertos, fue el trágico saldo del fuerte impacto de este fenómeno natural.

Ante la grave emergencia, el despliegue de las fuerzas federales de ayuda, no se hizo esperar, y el llamado a los ciudadanos tampoco. Se abrieron centros de acopio por cientos, pidiendo ayuda en alimentos, granos, ropa, utencilios de limpieza y aseo personal, y en aportación ecónomica. La ayuda fue desbordante con más de 5 mil toneladas de alimentos.

El Desierto

Estoy seguro que más de uno de mis lecotres se preguntará ¿y qué tiene que ver todo esto con El Libro de Exodo? Son dos cosas imposibles de armonizar, sin embargo, al ver el flujo de los cientos de camiones transportando los alimentos, a los miles de personas aportando su ayuda, y a otros miles recolectando y  empaquetando todas esas provisiones; a los helicópteros, aviones del Ejército, de cientos de soldados brindando ayuda, todo esto y más, me hizo clavar la mirada en la condición del pueblo de Israel en el desierto.   No se sabe con certeza cuantas personas salieron de Egipto. Se estima por algunos comentaristas bíblicos, un número aproximado de un millón, otros lo estiman en un número mayor; y se comenta además que la mejor estrategia divina para ellos era que no fueran directo a Canaan sino rodearan por la Península del Sinaí, es decir, por el desierto, y cruzar el Río Jordán más tarde, ambas cosa difíciles de soportar y vencer por un pueblo que no contaba con gente diestra para la guerra.

Mirando las cosas en forma fría y pesimista, como solemos hacerlo los humanos frecuentemente, por muchas provisiones que llevaran los israelitas, en el desiero lo más que pudieran alcanzarles sería para unos cuantos días, y después ¿qué? ¿cuántas toneladas de alimento necesitarían diariamente? Tal vez unas dos mil ¿cuántos litros de agua? Tal vez unos cinco millones diarios, ¿dónde los podrían conseguir y a qué precio? y ¿de qué manera pudieran transportarlos?  No contaban con ningún pueblo amigo, ni se conocía algo como ¨la ayuda internacional¨; en todo esto pensé cuando observé todo el movimiento requerido para ayudar a los damnificados de mi querido pueblo mexicano.

Es seguro que en aquel inhóspito desierto, nadie murió de hambre o de sed. La provisión abundante y oportuna de Dios proveyendo para toda necesidad, fue evidente en todo tiempo.  Si los milagros en Egipto y en el cruce del Mar Rojo fueron sorprendentes, éste, sin duda fue aún mayor. El lado oscuro de este tiempo glorioso, fueron las murmuraciones del pueblo, originadas sin duda por el afán y la ansiedad, la ausencia de fe y confianza en Dios, asuntos en los cuales Jesucristo señaló con razgos claros y firmes:  ¨No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir, ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? (Mateo 6:25)  Jesucristo continuó diciendo: Miren a las aves, Dios las alimenta, y a los lirios del campo Dios los viste con una gloria mayor que la que tuvo Salomón, y ustedes valen más que las aves y los lirios, por lo tanto Dios hará por ustedes cosas más grandes. Desechen el afán y la ansiedad, vístanse de fe y confianza en el Señor. Si buscan primero el  reino de Dios y su justicia (el ejercicio de nuestra fe), todas estas cosas les serán añadidas(la provisión divina).   Dios proveyó a su pueblo para todas sus necesidades mientras anduvieron por el desierto, y Dios proveerá para nosotros en nuestro viaje a la patria celestial.

Los Milagros y la Fe

Para el que tiene fe en Dios, sus milagros son prueba de su poder, amor y tierno cuidado; para el que es escéptico e incrédulo, los milagros de Dios le son inverosímiles, descargando de esta manera su furia contra Dios.

Juanito, un niño de doce años, llegó a su casa muy feliz, pues, le habia gustado mucho la lección de la Escuela Dominical. El padre al ver lo feliz que estaba, le preguntó:

—Juanito, ¿porqué estás tan alegre?  Y Juanito le contestó:

—Me gustó mucho la lección de la Escuela Dominical. Fue su respuesta.  Su papá le preguntó:

—¿De qué trató la lección?   y Juanito le contestó con otra pregunta:

—¿Deveras, quieres oirla?    sí, quiero oirla.

El niño se quedó pensando cómo le contaría la historia a su papá, pues varias veces él se había burlado de su mamá por su fe en Dios. Después de unos segundos, el niño dijo:

—-Bueno, te la voy a contar.

—Se trató de una guerra entre los egipcios y los israelitas. Los isrealitas habían sido los esclavos de los egipcios por muchos años, y ya estaban cansados, pero secretamente formaron su ejército, compraron armas de guerra, tanques, matralletas y rifles de largo alcance. Un día se rebelaron contra los egipcios y les declararon la guerra, y el combate comenzó. Bajo la sabia dirección de su general Moisés, derrotaron a los egipcios, mataron a muchos soldados, les robaron sus barcos, y en ellos el pueblo cruzó el Mar Rojo, y se libraron de los egpicios, fueron libres.

El padre de Juantio, que conocía la historia, le dijo:

–Mi hijo, que yo recuerde, la historia no lo dice así. A lo queJuanito

agregó:  

–Papá, si te la cuento como realmente sucedió, no me lo vas a creer.

Como lo asenté al inicio de este escrito, la Biblia entera es el libro de los grandes milagros, dejando ver en todos ellos el poder de Dios, hechos y acontecimientos que jamás el hombre pudo imaginar, y como el niño de nuestra historia lo dijo;  los milagros narrados en la Palabra de Dios desde la creación del mundo en el Libro de Génesis hasta la creación de los nuevos cielos y la nueva tierra narrados en el Libro de Apocalipsis, son para creerse; no para dudarse y discutirse, y esto último, es decir, discutirse, el hombre, con su corazón opacado, se ha enfrascado en una guerra sin cuartel, unos a favor y otros en contra respecto de su origen, legitimidad y propósito.   Las tres partes están bien definidas en la Palabra de Dios.  Los milagros fueron realizados por el poder divino, Dios obrando maravillas; están registrados tal y como tuvieron lugar, sin exagearlos o minimizarlos, y el propósito fue siempre el mismo:  mostrarle al hombre el poder, la misericordia, amor y gloria de Dios.  

Y la conclusión de todo es:  los milagros de Dios no pueden compararse, medirse ni comprenderse, sólo demandan ser aceptados por la fe.  

 Oración    

Grande y glorioso Dios, te damos gracias por la bendita revelación que tenemos de tu poder, misericordia, amor y gloria, manifestados a nosotros en los portentos de aquellos grandes milagros que realizaste a favor de tu pueblo. Te agradecemos de todo corazón el gran milagro de nuestra salvación en la Persona de tu Amado Hijo, quien entregó su vida por nuestros pecados. Guíanos a descansar en Tí, ejerciendo nuestra fe y nuestra dependencia de Tí, en tu divino poder y en tu divina fidelidad que nunca falla.  Llénanos de tu gracia, y que tu poder se siga manifestando en nosotros, y, a través de nosotros para cuantos nos rodean. Te lo imploramos en el Nombre de Jesús, Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

Comments are closed.

 
%d bloggers like this: