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PUNTUALIZACIONES EN EL LIBRO DE LEVÍTICO (PARTE 2)

16 Nov

 

La Gran Festividad de Yom-kippur  

El lugar de las festividades en la religión y vida del pueblo de Israel.

Los antiguos hebreos no fueron ascetistas. En su vida social frecuentemente celebraban fiestas alegres, algunas de ellas eran privadas y otras comunales, de éstas últimas, las religiosas tenían gran relevancia, pues habían sido ordenadas por Dios.

El Libro de Levítico y las Fiestas Religiosas  

En este libro se dedica buen espacio a la institución de las Fiestas Religiosas que originalmente celebró la Nación de Israel. Eran fiestas anuales, con motivos especiales y en fechas determinadas. Las fiestas son mencionadas en el capítulo 23 de este libro, y eran ocho, a saber:

1.-El Sábado  Se celebraba una vez a la semana.

El motivo era el descanso laboral y la acción de gracias por las bendiciones recibidas durante la semana.

2.-La Pascua  Se celebraba en el mes de Nisán, en el día 14

El motivo: celebrar la liberación del pueblo hebreo la noche en que murieron los primogénitos en Egipto.

3.-Los Panes sin Levadura  Se celebraba en el mes de Nisán, en el día 15  El motivo: recordarles a los israelitas que eran un pueblo santo, separado por Dios con el deber de separarse de toda levadura de maldad. Exodo 12:15; Levítico 2:11; Mateo 13:13

4.-Las primicias  Se celebraba en el mes de Nisán, el día 21

El motivo: ofrecerle a Dios los primeros frutos de la cosecha.

Nota. El mes de Nisán del calendario hebreo corresponde a los últimos dias del mes de Marzo hasta los primeros del de Abril en nuestro calendario

5.-Pentecostés.  Se celebraba en el mes de Siván, en el día 6

Motivo: al fin de la siega, agradecer a Dios por todos los frutos.

El mes de Siván del calendario hebreo corresponde a los últimos días del mes de Mayo y los primeros de Junio.

6.-Las trompetas  Se celebraba en el mes de Tishri, los días 1 y 2

Motivo: Celebrar un nuevo año.

7.-Día de Expiación.  Se celebraba en el mes de Tishri, el día 10

Motivo: Demandar el perdón divino para todo el pueblo.

8.-Los tabernáculos  Se celebraba en el mes de Tishri, los días 15 al 21 Motivo:  Recordarle al pueblo el cuidado de Dios durante los 40 años en el desierto.

El mes de Tishri en el calendario hebreo corresponde a los últimos días del mes de Septiembre hasta los primeros días de Octubre.

Todas las fiestas eran importantes, pues estaban extrechamente relacionadas con la historia nacional y la vida agrícola de este pueblo. Todo israelita piadoso estaba en la obligación de cumplir con todas ellas.

Considerándolas en su conjunto, y a la luz del Nuevo Testamento, ofrecen un cuadro profético para todas las edades de la Nación de Israel.

Día de Expiación  

Levítico capítulo 16 es de vital importancia porque están mencionadas con detalle todas las instrucciones que Dios le dió a Moisés respecto a esta fiesta en ese día. Tan distintiva ceremonia incluía muchos detalles, siendo el principal el ejercicio del Sumo sacerdote como mediador entre Dios y su pueblo. Siendo el mismo Sumo sacerdote un pecador y representando a gente pecadora, tenía que desvertirse de sus vestiduras ordinarias,  asearce y vestirse de la túnicas de lino blanco para simbolizar la pureza requerida para entrar al Lugar Santísimo. Ofrecía un sacrificio de expiación por sus propios pecados, y después ofrecía el sacrificio por toda la nación. En esta parte el sacrificio consistía de un becerro y un macho cabrío por la parte de Dios, y el otro por la parte del pueblo.

Definición  

El diccionario en línea define la palabra expiación como la remoción de la culpa o pecado a través de un tercero. El sujeto culpable quedaba absuelto de cualquier pena.

El  término hebreo para expiar es kipper, que literalmente significa ¨cubrir¨ haciendo referencia al propiciatorio, que era la cubierta del Arca de la Alianza que se encontraba en el Lugar Santísimo del tabernáculo, y que era rociada siete veces con la sangre del becerro. Incluía la noción de reconciliar las partes que estaban en conflicto, en este caso Dios y el hombre.  Otras palabras contenidas en el término expiación son: purgar, rescate, perdón, satisfacción, misericordia, apaciguar y apartar.

Dos puntos de Vista  

Para el pueblo de Israel.

En el año 70 DC los judios se quedaron sin templo y sin sacerdotes para oficiar. Actualmente se congregan en las sinagogas para orar y pedir el perdón de Dios, actividad acompañada del ayuno total. Se comenta que en el Libro de la vida, Dios tiene registradas todas las faltas de los judíos, y que en ese día por medio del ayuno y la confesión, Dios perdona todos los pecados.

Para el Pueblo Cristiano  

A la luz del Nuevo Testamento, palabra de Dios inspirada por el Espíritu Santo, se considera la Expiación desde un punto de vista doctrinal, y su principal exponente es un ex fariseo, experto en el conocimiento de la ley. Sus credenciales de presentación son: Circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley fariseo, en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia, en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.  (Filipenses 3:5-6)

Los demás escritores del Nuevo Testamento también hacen aportaciones muy importantes en relación a esta doctrina.

De las muchas lecciones espirituales de la Fiesta de Expiación, quiero centrar mi atención en dos de ellas, no porque sean las más importantes, sino porque de alguna manera puedan resumirse en ellas las demás, por una parte; y, por la otra, porque fueron las que llamaron mi atención y tocaron mi corazón.

Los Derechos Divinos  

Fue, y sigue siendo campo de controversía entre los teólogos, la exposición sobre la Expiación que hizo el teólogo italiano, Anselmo de Canterbury, en la época de la Edad Media, ya que se enfoca a ese tema en particular.

En primer lugar quiero referirme a los derechos divinos de su naturaleza El Lugar Santísimo era considerado la morada de la gloria de Dios. La muerte de Jesús glorificó al Padre, justo en el lugar donde fue ofendido. Podemos observar que sólo en esta festividad se entraba a ese sagrado lugar. Y las instrucciones eran muy precisas. El Sumo sacerdote era el único que podía hacerlo y tenía que seguir al pie de la letra cada uno de los detalles del caso. Si violaba alguna de las indicaciones dadas, le costaba la vida.

También el Lugar Santísimo, como su nombre lo indica, era un símbolo de la santidad de Dios, Ningún hombre pecador tenía acceso a la presencia misma de Dios, y para que el Sumo Sacerdote entrara tenía que hacerlo vestido de sus vestiduras blancas, y portando la sangre de becerro ofrecido por el pecado del pueblo. Cualquiera que pudiera entrar vería la sangre sobre el propiciatorio en la inmediata presencia de la gloria y santidad divinas.   Asociado al macho cabrío ofrecido por el pecado del pueblo, y el  perdón otorgado por Dios, vemos los atributos adorables de su naturaleza, su perfecta bondad, su paciencia, su longanimidad, su misericordia, su gracia y amor.

En segundo lugar el derecho de su carácter

El llamado a santidad como expresión del gobierno moral sobre su pueblo, ¨Sed santos, porque Yo soy santo¨

La expiación de Cristo pone el fundamento imperecedero del gobierno moral de Dios. La justicia que demanda su carácter, castigando al pecador cayó sobre el justo Jesús; así el justo Dios puede justificar al pecador sin sufrir el más mínimo daño a su carácter santo y justo, además la obra de expiación efectuada por Cristo desplega las glorias incomparables de su carácter.

Y por último, el derecho de su trono    

Jesús satisfizo las exigencias de su trono: Justicia, verdad, majestad, santidad. La sangre sobre y ante el propiciatorio demostraba que todas las exigencias del trono de Dios estaban satisfechas.

La Expiación Perfecta  

Aquella festividad del pasado tenía el mandato de celebrarse por todas las generaciones. Por eso la Nación de Israel, con todas las limitaciones del caso, la sigue celebrando hasta el día de hoy, con el nombre de Yomky-ppur.

En Jesucristo, nuestro bendito Salvador, se cumplieron fielmente todas aquellas figuras de la Fiesta de la Expiación: el oficio del Sumo sacerdote, el sacrificio del becerro, el derramamiento de la sangre y el perdón de los pecados. La expiación perfecta se consumó en la cruz del Calvario; la culpabilidad del hombre fue expiada por aquella preciosa sangre de un Cordero sin mancah ni contaminación.

Por fin el hombre puede ser libre de su condición perversa y miserable. Esa Expiación, la del hombre perfecto responde a todas las necesidades del género humano, sí, porque es para todos, nadie queda excluido, porque todos la necesitamos. Y para que el hombre pudiera estar siempre en la presencia de Dios, se hizo necesario un sacrificio y una sangre de un orden más elevado y más preciosa.  ¨Porque la ley teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que acercan. De otra manera cesarían de ofrecerse, pues lo que tributan este culto, limpios de una vez, no tendrían ya más conciencia del pecado. Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.        Hebreos 10:1-4

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

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