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LA GLORIA SUPREMA DE LA ADORACIÓN

24 Feb

Templo Hermoso Sin Precedentes

Para una gran mayoría de colombianos, la maravilla No. 1 de Colombia, son las colombianas, pero para otro número considerable de colombianos, la Maravilla No. 1 de Colombia es la Catedral de Sal. Construida en una mina de sal a casi 180 metros de profundidad, y localizada en Zipaquirá en el área metropolitana de Bogotá en el departamento de Cundinamarca.

Si usted desea mayor información visite el sitio en la internet

En la década de los sesenta tuve la oportunidad de visitar este lugar, y quedé impresionado de su belleza. Estoy seguro que si hubiera conocido el templo de Salomón, mi impresión hubiera sido mucho mayor.

Características

A David le sucedió en el trono de Israel, su hijo Salomón, quien llevó a cabo la contrucción del templo que su padre había propuesto en su corazón edificarle a Dios. Los detalles de la construcción de tan magna obra están narrados con lujo de detalles en los primeros capítulos del Primer Libro de Los Reyes y los primeros capítulos del Segundo Libro de las Crónicas.

La característica principal de este templo, era que no había ídolo o imagen del Dios a quien estaba dedicado. Siendo el primero y el único en su género.

Además, el propósito de su edificación fue el de centralizar la adoración del pueblo, de una manera particularmente directa e íntina con el Pacto que Dios había hecho con Abraham, Isaac y Jacob, mismo que había sido confirmado al rey David.

La decoración se descataba por los muchos metales preciosos usados en una gama de adornos con finos y múltiples detalles. El cedro del Líbano lucía en gran cantidad en paredes y cielos, el mármol lució en los pisos. Todo combinó perfectamente con el conjunto de la obra. Para quien guste leer más sobre esto, el pasaje bíblico del Primer Libro de Crónicas capítulos 3 y 4 son los indicados.

Imponente Dedicación

Una vez terminado el templo, el acto de la dedicación se describe en los 66 versículos del capítulo 8 del Primer Libro de los Reyes, la oración de intercesión que el rey Salomón elevó a Dios en favor de su pueblo. La festividad duró siete días, la emoción se desbordó al máximo entre el gozo y la alegría del pueblo. Miles de sacrificios ofrecidos cada día. El acontecimiento fue inmensurablemente significativo.

La Nube

Por espacio de cuarenta años Israel transportó el Tabernáculo a través del desierto, guiados por una nube, cuando esa nube se detenía, el pueblo debía acampar y erigir el Tabernáculo, una vez eregido, la nube de la gloria de Jehová lo llenaba, y los israelitas sabían que Dios estaba en ese lugar, ninguno podía entrar en él, solo los sacerdotes encargados de los sacrificios.

Habiendo construido el templo, Salomón, uno de los superhombres de las edades, introdujo el Arca del Pacto o de la Alianza al Lugar Santísimo, y al salir los sacerdotes del lugar, la misma nube guiadora se manifestó nuevamente; llenos de asombro y temor, sacerdotes y pueblo sabían que la gloria de Jehová había llenado aquella casa.

Oración Dedicatoria

De todas las oraciones contenidas en la Biblia, ésta es la más extensa, con énfasis en que Dios escucharía desde los cielos las peticiones de su pueblo en sus muchas experiencias como pueblo y como individuos.

Se pone especial atención en las promesas de Dios (vrs. 24-26), en la plenitud de la presencia divina (vrs. 27-30), en su justicia (vrs. 31-32), su perdón divino (vrs. 33-40), su misericordia cuando fueren llevados en cautiverio (vrs. 41-51), la confianza en que Dios escucha la oración (vrs. 52-54), las bendiciones que Dios confiere a su pueblo (vrs. 5561)

El Fuego

Cuando Salomón terminó la oración dedicatoria, descendió fuego del cielo y consumió el holocausto y los sacrificios, la gloria de Jehová llenó el templo, viendo el pueblo que la gloria de Jehová llenó la casa, se postraron en el pavimento y adoraron y alabaron a Dios diciendo: ¨Porque El es bueno y su misericordia es para siempre¨ 

La Destrucción

El tiempo que aquel hermoso templo estuvo en pie fue de 345 años. La Nación de Israel cayó en el error de apartarse de los caminos de su Dios, haciendo caso omiso a lo que se les había advertido. El templo para ellos fue convertido en una falsa confianza.

En el año 586 aC los babilonios conquistaron la Ciudad de Jerusalén y destruyeron el templo, siendo ellos llevados en cautiverio, en el cual pasaron setenta años.

La Reconstrucción

Se hicieron varios intentos por reconstruir el templo. El primero de ellos fue al regreso del cautiverio bajo la dirección de Esdras. Posteriormente el rey Herodes lo engrandeció para congraciarse con los judíos, pero ya no alcanzó ni la fama ni la gloria del primer templo, y para el año 70 dC fue destruido por los romanos.

Casa de Oración para todas las Naciones

Salomón en su oración dedicatoria del templo dejó en claro que si los cielos no pueden contener la gloria de Dios, cuanto menos el templo que él había edificado, por eso repite varias veces la expresión: ¨Tu oirás desde los cielos¨

Estando todavia el templo en pie el profeta Isaías reforzó lo que también Salomón había declarado respecto al extranjero. El templo era el centro de adoración principalmente para el pueblo de Israel, sin excluir por completo al extranjero que habiendo oido las maravillosas obras de Dios, fuera al templo a clamarle a él. Así el profeta Isaías declara que Dios llamó la atención de todos para que aquella casa fuera llamada ¨la casa de oración para todas las naciones¨ (Isaías 56:7)

El Apóstol Pablo declaró siglos después estando en Atenas, donde había altares para todos los dioses de los griegos, que ¨el Señor del cielo y de la tierra, no habita en templo hecho por manos humanas¨, y categóricas son las palabras de Dios mismo en el mismo Libro de Profeta Isaías: ¨El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿Dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo? (Isaias 66:1)

Nuestros Centros de Adoración

Un error muy frecuente que debemos evitar es el adorar la Casa de Oración del Señor y no al Señor de la casa, idolatrando el lugar. Los judíos del tiempo de los profetas como los del tiempo de Cristo tenían el falso concepto del templo como un lugar intocable por su santidad, sin importar la calidad de su vida moral. Y tanto los profetas como Cristo mismo les advirtieron de ese error. Y por supuesto la advertencia también nos alcanza a nosotros. Demasiado a menudo la adoración cae en un ri-tualismo vacío.

Los Adoradores

¨…los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espiritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren¨ (Juan 4:23-24).

El único camino con un sello divino en todo lo relacionado con el objeto de nuestra adoración, los adoradores, el lugar y esencia de la misma queda sintetizado en las palabras surgidas de los labios de Jesucristo, autoridad suprema en esta materia. 

 
 

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