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DE DIOS, NADIE SE BURLA

28 Mar

Así como los ojos de las naciones europeas, y de todo el mundo, estaban puestos sobre el General Napoleón Bonaparte, en el año 1815 d.C, así los ojos de las naciones del mundo entonces conocido estaban puestos sobre Senaquerib rey asirio, invasor y conquistador de reinos en el año 680 a.C  Ambos, Senaquerib y Napoleón son reconocidos como dos de los más grandes conquistadores de reinos en la Historia Universal.

Para los días de Senaquerib, reinaba Ezequías sobre el Reino de Juda, reino mucho más pequeño que el Reino del Norte, que ya había sido conquistado por los asirios, y del cual ya hablamos en el post anterior. El siguiente reino a conquistar por los asirios, era el Reino de Judá.

Biografía  

Los datos biográficos del rey Ezequías se encuentran mencionados en 2 de Reyes capítulos 18 al 20, y 2 Crónicas 29 al 32. El lector interesado en la vida de este rey, se dará cuenta del porqué siete capítulos de estos libros están dedicados a él. Ciertamente fue uno de los pocos reyes que hicieron lo bueno a los ojos de Dios en el Reino de Judá. Un dato de mucho interés es el saber que este rey tuvo como consejero al profeta Isaías. Ezequías tenía 25 años cuando comenzó a reinar, y reinó 29 años en Jerusalén.

Vida Espiritual    

Sus acciones en el área espiritual fueron: Quitó los lugares altos, hizo pedazos la serpiente de metal, a la que el pueblo ofrecía incienso, puso su esperanza en Dios, guardó los mandamientos de Moisés, Jehová estaba con él y lo bendecía, restauró el templo y el sacerdocio, celebró la Pascua con todo el pueblo.

La Política    

En el terreno de la política, nadie esperaba que Ezequías se rebelara contra Senaquerib. , los asirios sitiaron la Ciudad de Jerusalén para destruirla y llevar como rehenes a sus habitantes.Desde una perspectiva humana, era el menos indicado para hacerlo porque no contaba con un ejército capaz de luchar contra los temibles asirios, ni tenía un armamento como el de sus enemigos. Al mismo Senaquerib aquello le pareció una locura muy grande. Envió a sus siervos para intimidar y atemorizar a Ezequías y a su pueblo por medio de cartas y por la presencia misma de sus soldados, los cuales retaron a Dios para que los librara de mano de Senaquerib, y como Ezequías no aceptó sus demandas, los asirios sitiaron la Ciudad de Jerusalén para destruirla y llevar como rehenes a sus habitantes. Ezequías va al templo y presenta ante Dios las cartas de amenaza, orando por la protección divina. En la misma hora, recibe a los siervos del profeta Isaías, quien le notifica que Dios ha escuchado su oración, que le daría la victoria sobre el ejército invcasor, que ningún soldado asirio pisará la ciudad, ni una sola flecha seria arrojada contra ella.

El Ángel de Jehová hirió a los asirios y murieron 185 mil hombres de guerra, casi el doble del cupo del Estadio Azteca de la Ciudad de México, al cual le caben 105 mil espectadores. Todos murieron en una misma noche; sus armamentos, sus escudos, sus carros, y sus arcos no les fueron inútiles.  Las estrategias de guerra en aquellos tiempos eran: sitiar una ciudad hasta que se rindiera, y acto seguido imponer fuertes tributos, y en el caso de resistencia, finalmente invadirla, destruirla y llevar como rehenes a cuantas personas pudieran. Todos los planes y estrategias de guerra de Senaquerib fueron frustrados, porque ni siquiera tuvieron oportunidad de disparar una sola flecha, ninguno de ellos  pudo entrar a la ciudad de Jerusalén.

Con un ejército mermado considerablemente, Senaquerib humillado, optó por regresar a su terruño, Nínive, y va al templo de su dios para adorarlo y darle gracias porque al menos a él le preservó la vida; sin esperarlo llegan sus hijos y le arrebatan la vida, Cuarenta años más tarde de la muerte de Ezequías, el Imperio Asirio cae bajo el poder de los babilonios.

Napoleón Bonaparte finalmente fue derrotado por la coalición de las tropas británicas, holandesas y alemanas en la Batalla de Waterloo(Bélgica). Senaquerib  fue vencido por la mano de Dios en respuesta a la oración de fe de un rey tememoro de él. En las Guerras Napoleónicas fueron miles los soldados que perdieron la vida, tanto de ofensores como defensores. En el caso de Senaquerib sólo sus soldados fueron los muertos.  Senaquerib no se preguntó a sí mismo ¿quién este  Dios al que ni mi dios ni yo pudimos vencer? mas bien creo que en una explosión de cólera exclamó:  –regresaré a esta tierra y la conquistaré para que sepan quien es Senaquerib y quien es su dios—

¿Será coincidencia que las naciones que hoy ocupan el territorio de la antigua Asiria, son las que quieren arrojar a Israel de su territorio?  El odio de Senaquerib hacia Israel, y su orgullo herido, fueron el legado a sus sucesores. El Dios que libró a su pueblo, sigue siendo el Dios de su pueblo, y el Dios de toda la tierra, incluyendo a esas naciones.  De Dios, nadie se burla.

En torno a este tópico, el Apóstol Pablo hizo alusión a una ley inexorable de la vida: ¨No os engañéis. Dios no puede ser burlado pues, todo lo que el hombre sembrare, eso también segará,¨ (Gálatas 6:7)  El caso de Senaquerib y Napoleón nos descifran el sentido de esas palabras. Retar y desafiar a Dios como lo hizo Senaquerib, suenan como la peor de las actitudes que el hombre pueda cometer contra Dios. Ser favorecido por Dios y no reconocerlo, ni agradecerle y honrarle; y por el lado contrario, maldecir su Nombre y asesinar a sus semejantes quienes portan la imagen de Dios; y rendir culto a las criaturas antes que al Creador, lo llevó a sus máximas consecuencias, sin duda, exponerse al juicio divino sobre su cabeza, pues, quien rechaza la gracia, misericordia y bondad divinas ¿a que más puede apelar a su favor?

¨Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño¨ (Salmo 32:2),  para eso vino Jesucristo al mundo, no para condenar al mundo (a pesar de que el mundo merecía ser condenado), sino para salvarlo, y dar su vida en rescate de todos aquellos que depositan  su fe en él como el camino provisto por Dios para su salvación. ¿Qué otro medio hay de salvación? Debajo del cielo no hay otro Nombre en el cual podamos encontrar los méritos para ser el salvador de todos los que están bajo la ira de Dios (y todos los estamos, pues que todos hemos pecado), no hay justo, ni aun uno. Es una experiencia inefable y gloriosa, el disfrutar del perdón de Dios cuando somos perdonados bajo la gracia de Cristo, y ser vestidos de su justicia.

 

 

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