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EL SANTO QUE NO VIÓ CORRUPCIÓN

23 Mar

Segunda Parte

¡Ha muerto Jesús, sellemos el sepulcro!

Evitemos que se cometa un hurto.

La élite judía de los religiosos,

de cualquier fraude están cautelosos.

                           o-o

 Yo no voy a creer, comenta Tomás.

Una mentira no la soportaría jamás,

y sobre esto no voy a argumentar

en algo tan difícil de poder probar.  

                          o-o  

Eso es un disparate, y un error colosal

meter mi dedo en sus heridas, prueba final.

Jesús se aparece a los doce allí reunidos.

Los saluda con ternura ¡shalom hijos míos!                              

                           o-o  

Alarga tu mano y toca mis heridas

por el pecado del hombre producidas.

Con temor y temblor, Tomás dice a Cristo: –

Dudar no puedo más, mis ojos te han visto.                          

                           o-o  

Jesús le dice: hasta quel fin me viste,

fue entonces cuando te convenciste.

Bienaventurados los que no vieron

y con todo su corazón en mí creyeron.  

                            o-o  

Tomás afronta esta solemne verdad,

deja la duda y con fiel sinceridad,

reconoce de su Maestro el señorío,

postrado exclama: ¡Señor mío y Dios mío!                                

                            o-o  

Pablo, el más cruel perseguidor de la

Iglesia,

del Cristo resucitado contempló su

grandeza.

En la sinagoga de Antioquía de Pisidia,

a sus oyentes les cita la profecía:

                              o-o

¨No Permitirás Que Tu Santo Vea

Corrupción¨

porque Dios le levantó de los muertos;

no habla de David, de eso estamos ciertos.

Lo expresó Pablo lleno de convicción.  

                              o-o  

De los mercaderes no sigas el ejemplo,

es tu deber ser reverente en el templo.

Que sea tu cuerpo una morada digna

del Santo Espíritu que a todos ilumina.  

                              o-o  

Si la vida eterna quisieras tener,

pon tu fe en Jesús, El te hará renacer.

Recuerda el mensaje a Nicodemo,

Venid a mí, Yo a nadie condeno.

                           o-o  

Si eres un Tomás, escéptico moderno,

y no crees en el cielo y el infierno,

renuncia a tu actitud petulante,

a ningún lado llegas siendo arrogante.

                           o-o  

El más grande defensor del Cristo

resurrecto,

y proclamador fiel de esa verdad,

es todo aquel que habiendo estado muerto,

tiene ahora vida y goza plena libertad.

                             o-o  

¨Si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana,

aún estáis en los pecados vuestros;

¡Mas Cristo ha resucitado de los muertos.

Sobre la muerte, la vida se engalana!¨

 

 
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Posted by on March 23, 2016 in POESÍAS, Uncategorized

 

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