RSS

Category Archives: INMINENTE E INEVITABLE

L O S I N E X C U S A B L E S

¨Por lo cual eres inexcusable, o hombre…¨ Romanos 2:1  

¨Los Miserables¨  

Conocida novela del poeta y escritor francés, Víctor Hugo, publicada en 1862, en la cual hace resaltar la pobreza extrema reinante en el Siglo XIX en toda Europa, y cuya trama se desarrolla con personajes en alguna forma relacionados con la Batalla de Waterloo, en la cual Napoleón Bonaparte fue derrotado en 1815    

Los Inexcusables    

Miles de años antes de que Víctor Hugo escribiera ¨Los Miserables¨, Dios habló de los inexcusables, refiriéndose en particular a la actitud del hombre al rechazar todo acto de bondad, paciencia y misericordias divinas hacia él, actos siempre presentes y vigentes por siglos y siglos, de lo cual nos da repetidos testimonios en su Santa Palabra.. Sin duda alguna te preguntarás: ¿Qué relación hay entre ¨Los Miserables¨ y los inexcusables? Continúa leyendo y lo descubrirás.    

La Historia lo Corrobora    

En mirada restrospectiva encontramos que lo actuamente conocido como la Nación El Líbano, fue territorio de Fenicia, y Fenicia a la vez fue territorio de los Cananeos, y los cananeos fueron descendientes de CAM, hijo de NOË  (Génesis 10:1,6).  

Los fenicios tuvieron su propia cultura, sus ciudades principales fueron: Biblos, Sidón y Tiro.  Se dedicaron al comercio de un tinte color púrpura, de gran demanda en sus tiempos; además fueron famosos por su cerámica, tejidos de lana teñidos con púrpura, y su comercio era en las costas del Mar Mediterraneo, por lo cual fueron considerados como señores del mar. La mayor contribución de ellos fue el invento del alfabeto, que más tarde fue adoptado por los hebreos. Uno de sus hombres ilustres fue Hiram, quien hizo alianza con David, a quien le proveyó la madera para la construcción del templo.  

La Hora Haciaga para los Fenicios    

¨Y te pondré como una peña lisa; tendedero de redes serás, y nunca más serás edificada; porque yo Jehová he hablado, dice Jehová el Señor.¨  Ezequiel 26:14  

El Profeta Ezequiel profetizó en los capítulos 26 al 28 de su libro la destrucción de Tiro, la cual tuvo lugar en dos etapas. En la primera el rey Nabucodonosor destruyó la ciudad, pero los fenicios huyeron a una isla cercana. En la segunda etapa, Alejandro, emperador griego invadió nuevamente la ciudad reconstruida de Tiro, y los habitantes huyeron nuevamente a la isla, pero Alejandro con los escombros de la ciudad construyó un terraplén hasta la isla y los venció; y nunca más se levantaron como nación, pues aun en el mar, las naves de los griegos eran más rápidas que las de los fenicios.

Por muchos años y de muchas maneras, Dios dio a los fenicios la oportunidad para arrepentirse; la bondad y longanimidad del Señor debió haberles guiado al arrepentimiento pero su necio corazón fue endurecido, atesoraron ira para el día de la ira, y del justo juicio de Dios. (Romanos 2:1-5)    

La Hora para Israel y los Griegos    

Los oyentes de Jesús quedaron perplejos ante sus sorpresivas palabras en Mateo 11:22  ¨Por tanto os digo que el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón, que para vosotras.¨, pues los hacía más responsables por la oportunidad que Dios les estaba dando. Y Los griegos también quedaron perplejos ante las sorpresivas palabras del Apóstol Pablo en hechos 17:30-31 ¨Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará el mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.¨, pues echaba sobre ellos el peso de su responsabilidad ante Dios.  

La Hora para Nosotros  

¿Y qué podemos decir de nuestros tiempos?  Yo subrayo ¿tiene el hombre moderno excusas para no acudir a Dios?  Tenemos de Dios muchas más bendiciones de las que ha tenido el hombre en cientos de años atrás. Si todos nuestros antepasados no tuvieron excusa para buscar a quien los bendecía, ¿la tendremos nosotros?  Tal vez no nos guste afrontar esta solemne verdad:  –a mayores privilegios concedidos por el Señor, corresponde mayor responsabilidad ante él.  Facilmente caemos en el error en que ellos cayeron.

Dice Dios:  ¨crié hijos, y los engrandecí, y ellos se revelaron contra mí¨ (Isaías 1:2). El hombre, sea rico o pobre, sabio o ignorante, que desprecie la gracia para el perdón del pecado, manifestada en Jesucristo, cae en la categoría de un miserable, un pobre e infeliz.    

¨Los Miserables¨ es una novela. Los inexcusables es de la vida más real, la vida espiritual.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Advertisements
 
Leave a comment

Posted by on September 25, 2015 in INMINENTE E INEVITABLE

 

¡ I N C O N T R O V E R T I B L E ¡

¨He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.¨  Daniel 3:17-18  

Milagro o Faquerismo  

Para quienes niegan la posibilidad de los milagros, el acto de los jóvenes hebreos de desafiar al rey Nabucodonosor al no obedecer la orden de adorar la estatua que él había eregido, y que dio lugar a encender su ira contra ellos, y como consecuencia ser arrojados a un horno encendido siete veces más de lo normal sin que les causara daño alguno, dejó perplejo al monarca, pues, sin duda él esperaba que en la postrimería se arrepintieran, o escuchar gritos de pavor y ver escenas de horror; repito que, para quienes niegan  los milagros, aquello fue un acto de fakerismo circense de los que abundan en nuestros días. Pero para Nabucodonosor con sus bravatas, no quedó duda alguna, los jóvenes no eran fakires, eran hombres que honraban al verdadero Dios, de fe indómita; era un hecho inigualable e incontrovertible.

El caso de los Profetas Mayores    

A la luz de todo esto, si hacemos un recorrido por todo el Libro de Daniel, nos vamos a encontrar con otros hechos tan sublimes y gloriosos a los cuales el único calificativo que encontramos para describirlos es el de incontrovertibles. Tal fue la ocasión cuando Daniel fue arrojado a un foso de leones hambrientos sin que le causarn harañazo alguno.    

Y como en esta categoría estamos considerando a los Profetas Mayores, interesa ver algunos de los pasajes que convergieron en un solo punto, es decir, hechos incontrovertibles.

Con el Profeta Isaías están las profecías referentes al Mesías, como la del capítulo 53, que nos describe los sufrimientos vicarios del Redentor, de Cristo, con tal presición como si él mismo hubiera estado en el Monte Calvario en el momento de la crucifixión.      

Con el Profeta Jeremías, está su profecía del tiempo del cautiverio babilónico del pueblo judío descrito en el capítulo 29 de su profecía, mismo que consultó el Profeta Daniel.    

En el caso del Profeta Ezequiel, nos presenta en el capítulo 37 de su ´profecía, la visión de un valle regado de huesos humanos calcinados, mismos que se cubren de nervios y de carne, y vuelven a la vida, representando con esto la acción divina de hacer resurgir a su pueblo practicamente de las cenizas.    

Y el propio Daniel en el capítulo 2 de su libro, profetizó el levantamiento de cuatro imperios mundiales.   

 Vosotros tenéis la palabra, –estos cuatro profetas ¿hablaron por voluntad humana, es decir, porque quisieron?– ¡NO¡ –nos responde el Apóstol Pedro, lo hicieron siendo inspirados por el Espíritu Santo (2 Pedro 1:21).  Fue el mismo caso con todos los escritores del Antiguo como del Nuevo Testamento. Reprobable en grado superlativo para muchos incrédulos a quienes les suene ridículo y absurdo.

El Amor de Dios  

Incontrovertible es el hecho de que Dios ha escrito su ley en la conciencia humana, y que su gobierno está presente en la constitución física del hombre, en las leyes de la naturaleza y del universo. Son muchos los incrédulos a los milagros, pero mucho mayor es el número de los que no ven o tienen dificultad para reconocer el amor de Dios. Los que así se expresan caen en dos categorías: los que creen que Dios por ese amor, ha de perdonarles todo pecado y maldad que cometan, y los que ven su condición de pecadores y por esa misma razón creen que Dios no pueda amarles. Estas dos actitudes son puñaladas al alma. Podemos creer que Dios tiene suficientes razones para rechazar a ambos, pero no es  así. Su divino amor es incluyente, es para todos; no es excluyente, unos si y otros no. La diferencia no la hace él, la hacemos nosotros, pero sin ninguna base. Cristo dijo:  ¨el que a mí viene, no le echo fuera¨, y lo demostró con la mujer samaritana, y con María Magdalena, y con Nicodemo: También dijo que vino a buscar a los perdidos, y que hay más gozo en el cielo por un pecador arrepentido que de noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse.

La expresión suprema del amor de Dios hacia el pecador es más profunda y toma verdadero sentido con las palabras del Apóstol Juan en su Evangelio, capítulo 3 y versículo 16:  ¨Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.¨ Y el Apóstol Pablo dice también en su carta a los Romanos capítulo 5 y versículo 8: ¨….Dios muestra su amor, porque siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros.¨  Tal amor y tal demostración son tan claras a los sentidos, y a la inteligencia, que no se pueden cuestionar o poner en tela de duda.  Si confesamos con nuestra boca que Jesús es el Señor, y creemos en nuestro corazón que Dios le levantó de los muertos, seremos salvos. (Romanos 10:9).    

¡ I N C O N T R O V E R T I B L E ¡

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Leave a comment

Posted by on September 9, 2015 in INMINENTE E INEVITABLE

 

DE LA AÑORANZA A LA ESPERANZA

Libro del Profeta Daniel capítulo 9  

De la profecía del Antiguo Testamento, el Libro de Daniel es sin duda de suma trascendencia, porque el escritor esboza el futuro inminente de Israel, su pueblo, en los propósitos divinos.  Considero el capítulo 9 de esta profecía como uno de sus capítulos centrales. Se tratan tres asuntos: En primer lugar la consulta que hace el profeta Daniel a los escritos del profeta Jeremías, mismos que contienen el dictamen de los días de la cuatividad de su querido pueblo. En segundo lugar, la oración de confesión de pecado del todo imperdonable y causante de tan aberrante hecho. Y en tercer lugar, el mensaje que recibe del ángel sobre Setenta Semanas referentes a la muerte del Mesías y al perdón de la iniquidad de Israel.  

La antorcha    

El Apóstol Pedro compara a la profecía con una antorcha, y nos exhorta respecto a ella de la manera siguiente: Es segura, digna de atención, nos alumbra en la oscuridad, es vigente, no es de interpretación privada, ni fue traida por voluntad humana, sino inspirada por el Espíritu Santo a los profetas.  2 Pedro 1:19-21.  

La porción de ella consultada por Daniel en aquella ocasión, fue la del libro de Jeremías capítulo 29 y versículo 10:  ¨Porque asi dijo Jehová. Cuando se cumplan las setenta semanas, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar.¨  Se trató de setenta de semanas de años, es decir, 70 años. La emoción embargó su corazón,y sin más demora elevó su oración a Dios.  

Tristemente son muchos los que tuercen las Escrituras para su propia perdición. Otros ignoran su luz y prefieren andar a oscuras. Si seguimos las indicaciones del Apóstol Pedro, las cuales fueron dadas por el mismo Espíritu que las inspiró, no caeremos en ninguno de estos dos errores.  

La Confesión    

Un momento trascendente fue el que vivió el Profeta Daniel. Hace revista del ayer, lo compara con el hoy, y ambos los contrasta con el mañana. Sostiene y verifica: Dios otorgó a su pueblo oportunidades excepcionales, pero éste las dejó pasar, les dio privilegios que el pueblo desestimó, no dio atención a los deberes que ante Dios tenía el deber de cumplir, a pesar de tener siempre a la mano los recursos, mismos que desperdiciaró miserablemente; y todo dio por resultado el oneroso yugo que pesaba sobre sus hombros. Ofuscación, fustración y dolor, fueron las lágrimas amargas que corrieron por sus mejillas; el salario de su pecado de rebeldíá contra Dios. Los pecados que el hombre comete son muchos, pero la consecuencia siempre es la misma.    

Liberación    

Angustia, liberación y restauración. Con estas tres palabras sintetizo el mensaje de las setenta semanas determinadas sobre el pueblo de Israel, dado al profeta Daniel, en los versículos 20 al 27 del capítulo 9 de su libro.  En el Libro de Jeremías cada semana fue considerada como un año, pero en la profecía dada al profeta Daniel, cada semana es considerada como un periodo de siete años, dando un total de años por las setenta de semanas de 490 años.    

La forma de interpretar la duración de cada semana, si un año o de siete, y desde el momento en que deben empezar a contarse, son los puntos que hasta ahora han determinado las diferentes interpretaciones de esta revelación.  Obsérvece el versículo 24 que a mi parecer puediera ser la clave para mejor entender el propósito de esta profecía:  

¨Setenta semanas…    

…1)Están determinadas sobre tu pueblo,  

2)para terminar la prevaricación,  

3)poner fin al pecado,  

4)Expiar la iniquidad,  

5)Traer la justicia perdurable,

 6)Sellar la visión y

7)Ungir al Santo de los santos.¨  

La mejor ilustración del Nuevo Testamento a la experiencia del pueblo de Israel, la encontramos en las palabras de Jesucristo al narrar la historia del padre y sus dos hijos (Lucas 15). La experiencia del hijo menor comparada con lo ocurrido a Israel, profetizado por Jeremías capítulo 29 y versículos del 11 al 15.

 ¿Y qué a Mí de todo esto?  

Querido lector, si acaso fueres tú uno de los muchos creyentes que por algún motivo se han alejado del Señor, y aún están en su mente los gratos momentos cuando andabas en sus caminos, permíteme decirte: deja la añoranza y recurre a fortalecer la esperanza. Dios levanta al caído y multiplica las fuerzas, da aliento al cansado y le sustenta, sana las heridas que laceran el corazón, la niebla la torna en clara luz, y lo mismo hace con la tristeza al llenar de gozo al alma atribulada.  

¨Venid a mí todos los estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.¨  

Jesucristo.

 

 

 

 

 

 

 

´

 

 

,

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

,

 

 

 

 
Leave a comment

Posted by on August 6, 2015 in INMINENTE E INEVITABLE

 

C I R C Ú L O S V I C I O S O S

¿Por qué en Israel no deja de repetirse aquel refrán que dice: ¨Los padres comen uvas agrias y a sus hijos se les destemplan los dientes¨?    Ezequiel 18:2  Versión Dios Habla Hoy    

El profeta Ezequiel pertenece al período del exilio judaíco. Profetizó a su pueblo en la tierra de Babilonia. Era descendiente de familia sacerdotal. Su profecía se caracterizó en que fue dada por medio de visiones, varias de ellas apocalípticas, es decir, referentes al futuro y por medio de símbolos. Al igual que el profeta Isaías fue llamado al ministerio profético por medio de una visión de la gloria de Dios. Llama la atención que Ezequiel es el único profeta a quien se llamó: ¨hijo del hombre¨, el mismo título que se le dio a Jesús durante su ministerio terrenal.  

Uno de los pocos capitulos en este libro dedicado a señalar conductas equivocadas de su pueblo, es el capítulo 18, en el cual se hace incapie en la responsabilidad personal de cada ser humano delante de Dios, dando por sentado dos cosas: el alma que pecare, esa morirá, pero el que se arrepintiere, alcanzará misericordia.  (Recomiendo al lector leer el capitulo entero).  

No todos los dichos populares son necesariamente una verdad, aquí tenemos un ejemplo. Los padres eran culpables de lo que eran y hacían sus hijos, dejando de lado la infuencia del medio ambiente y del inconsciente. En la conducta humana está comprobado como el medio ambiente juega un papel muy importante; si fue negativo: todos mienten y nadie dice la verdad, todos hacen lo malo y nadie hace lo bueno, y con modelos negativos: padres alcohólicos, irresponsables, ausentes, madres dominantes y abusadoras. Encontramos en la trayectoria de la vida que inconscientemente repetiremos esos patrones aun siendo viejos. Para la gran mayoría resulta imposible romper con esos moldes.    

Lo más común en este caso es no aceptar responsabilidad personal alguna ante Dios, y echarle la culpa a los demás. Algunos señalan a Adán, la excusa más antigua y sin ninguna validez admitida por Dios; para otros son los maestros por no enseñar eficientemente, también los líderes religiosos son señalados como culpables por no inculcar valores reales. No podemos pasar por alto a los amigos, quienes llegan a tener gran influencia sobre nosotros, y por último los padres, como en el caso que estamos considerando. Sabemos que no debemos seguir cometiendo los mismos que ellos cometieron, y que debemos imitar lo bueno que ellos hayan hecho. En una palabra, –todos son culpables, menos yo. ¡Colosal error¡  No nos gusta tener que enfrentarnos con esta verdad, y además nos debe parecer incongruente estar dentro de esos círculos viciosos.  

Considero que es esencial para nuestra vida ver el cómo y el por qué debemos evitar esos círculos viciosos. Dios nos creó a todos distintos aunque fisicamente podemos parecernos a nuestros padres, no existen dos personas iguales en este mundo. Para ilustarlo mejor, se dice que cuando te creó a tí, quebró el molde, e hizo lo mismo con cada uno de nosotros. El Señor nos creó a su imagen y semejanza, por eso le asiste el derecho de pedirnos cuentas de nuestros actos morales. Aunque él nos creó a todos, sin embargo, tiene un propósito para cada uno; y conocerlo debe ser una búsqueda incesante, directa e íntima.  

Se define la religión como el esfuerzo del hombre para encontrar a Dios, y cada religión ha elaborado desde una perspectiva humana, su propio camino, rasgo tan característico de nuestro tiempo, y el principal de esos caminos, la propia justicia humana ganada por medios humanos, por buenas obras. En cambio, a la fe cristiana se le ha defindo como el esfuerzo de Dios para revelarse al hombre, siendo Su palabra y la persona de Jesucristo los medios como la ha llevado a cabo.  La necesidad básica del hombre no es una religión, sino una relación con su Creador, con Dios, y esa relación sólo es posible realizarla mediante Jesucristo, quien vino a este mundo para darnos vida en abundancia a los que estamos muertos en pecado.

Otro refrán más conocido es aquel que dice: ¨Quien la hace la paga¨ y en el capítulo 18 se presentan los siguientes casos: Un padre justo que tiene un hijo malvado; las justicias de su padre no le salvarán a él. Y un padre malvado cuyo hijo no sigue sus caminos, el hijo no tendrá que pagar por los pecados de su padre. Y concluye el capítulo dejando en claro que se trate del padre, del hijo o del nieto, todos los que obren bien serán recompensados, y todos lo que hagan el mal serán juzgados por sus delitos. Todos necesitan del arrepentimiento para ser aceptos a Dios. La justicia de Dios se pone de relieve en dos exhortaciones: una moral ¨–no quiero la muerte del pecador¨; y una exhortación de amor ¨–sino que se arrepienta y viva¨.  

Puntos de observación de mucho interés son:  Aunque en este pasaje no se refiere a la muerte y vida espiritual, sin embargo, bien pueden se incluidas. La justicia a la que se refiere no era la justicia por la fe en Jesucristo, sino la justicia alcanzada por la obediencia a la ley, expresada principalmente en el respeto a Dios y al prójimo. Por supuesto la moral depende casi en su totalidad de la espiritualidad.

Finalmente, la lección y aplicación universal es: Todo hombre y mujer son responsables ante Dios de su propia condición espiritual, por eso la salvación es personal, y la decisión para aceptarla o rechazarla es también personal. La salvación no es herencia de los padres, es dádiva de Dios, otorgada mediante la fe en Jesucristo como Salvador y Señor. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Leave a comment

Posted by on June 24, 2015 in INMINENTE E INEVITABLE

 

¡¡¡ SORDOS, OID ¡¡¡ (Parte 2)

Un refrán muy popular dice: ¨no hay peor sordo que el que no quiere oir¨ lo cual quiere decir que es inútil tratar de convencer a los maliciosos que no quieren atender razones. Cuan perfectamente acuña ese refrán a los días de los Profetas Mayores, ya que por más de 300 veces Dios habló a su pueblo, y él no quiso atender las razones que Dios tenía para llamarle. Conocían a Dios solo de oidas.

En la primera parte presenté cuatro grupos a quienes Dios habló, y usé sólo un versículo como ejemplo de los muchos que hay para cada grupo. En esta segunda parte presento seis grupos más, que unidos a los anteriores, nos muestran como estuvo atento Dios para no excluir a nadie de su llamado con el fin de prevenirles de lo INEVITABLE E INELUDIBLE, en esta ocasión fue el cautiverio de su pueblo al dominio de los gentiles.

5.-Al Reino del Norte  

El Profeta Isaías:  

Es el único de los cuatro Profetas Mayores que profetizó a este reino, antes de que fuera llevado en cautiverio por los asirios.

¨..a los cuales él dijo: Este es el reposo. dad reposo al cansado; y éste es el refrigerio; mas no quisieron oir¨  Capítulo 28 versículo 13 de su libro.

Varios de los que llamamos Profetas Menores, fueron enviados al Reino del Norte, caracterizado por sus lealtades divididas e incongruencia; por un lado adoraban a Dios, y por el otro, adoraban a los dioses de las naciones paganas vecinas.

Personas con lealtades divididas son incongruentes, inhábiles, sin efectividad y sin felicidad.

6.-Profecías en cuando al Oir del Pueblo en el Futuro

El Profeta Isaías:  

¨En aquel tiempo los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán en medio de la oscuridad y de las tinieblas.¨ Capítulo 29 versículo 18 de su libro.

El Profeta Jeremías:  

¨Entonces me  invocaréis, y vendréis, y oraréis a mí, y yo os oiré:¨ Capítulo 29 versículo 13 de su libro.

El profeta Ezequiel:  

¨Y nunca más te haré oir injuria de las naciones…¨ capítulo 36 y versículo 15 de su libro.

El templo era para los israelitas, sinónimo de la presencia de Dios, así que en cuanto tuvieron el templo pensaron que Dios nunca los dejaría, por esa razón no daban oido al mensaje de sus profetas. Pero todo cambió, llevados en cautiverio, con la casa de Dios destruida por los enemigos, su sentir es el de completa soledad.

La providente voluntad de Dios es siempre para el biern de todos los hombres, y aquellos que experimentan la soledad, pueden estar seguros que la  presencia de Dios es manifiesta siempre que sintamos necesidad de ella.

7.- Promesas para los que estén Dispuestos a Oir  

El Profeta Isaías:

¨Si quisieréis y oyeréis, comerás el bien de la tierra.¨ capítulo 1 y versiculo 19 de su libro.

El Profeta Jeremias:

¨y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.¨ capítulo 29 y versículo 13 de su libro.

El Profeta Ezequiel:  

¨Y nunca más te haré oir injuria de las naciones.¨ capítulo 36 versículo 15 de su libro.

En medio de tan aberrante apostacía, Dios no se olvidaría de los fieles a su ley y a su evangelio. Así fue en los días de los Profetas Mayores, como lo fue en los días de la Reforma, como lo es en los nuestros y lo será también en los últimos tiempos, a quienes Jesucristo dice y dirá:  ¨Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.¨ Apocalipsis 2:10

8.-A Jerusalén  

El Profeta Jeremías:  

¨Pero ellos no oyeron, ni inclinaron su oido, sino endurecieron su cerviz para no oir, ni recibir corrección.¨ capítulo 29 y versículo 23 de su libro.

El Profeta Ezequiel:

¨Por tanto ramera, oye palabra de Jehová.¨ capítulo 16 y versículo 35 de su libro.

La profecía de los Profetas Mayores se enfocó principalmente en el cautiverio que duraría setenta años, pero unos seiscientos años después, vino Jesucristo, el más grande de los profetas, y pronució una profecía contra Jerusalén mucho más trascendente y de más largo alcance, leámosla en Lucas 19:41-44 y 21:20-24

9.-A los Sacerdotes  

El Profeta Jeremías:

¿Quién estuvo atento a su palabra y la oyó?¨ capítulo 23 y versículo 18

El Profeta Ezequiel:

¨Por tanto, pastores, oid palabra de JehovᨠCapítulo 34 y versículo 7 de su libro.

En los días de los Profetas Isaías, Jeremías y Ezequiel, los sacerdotes eran tan corruptos como el resto del pueblo, siendo a la vez más responsables ante Dios. Si ellos se hubieran unido a los profetas, oyendo la voz de Dios y llamando al pueblo al arrepentimiento, las cosas hubieran sido diferentes.

A este respecto, el llamado de atención del Apóstol Pablo para nosotros hoy, es más que pertinente. Leer 1 Corintios 9:27.

10.-A los Falsos Profetas    

El Profeta Jeremías:  

¨No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan…¨ capítulo 23 y verso 16 de su libro.

El Profeta Ezequiel:  

¨Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan, y dí a los que profetizan de su propio corazón: Oid palabra de Jehová.¨ capítulo 13 y versiculo 2 de su libro.

Cristo nos advirtió de la mala influencia de los falsos profetas, nos dio las pautas a seguir para conocerlos; y nos manda guardarnos de ellos. Lee Mateo 7:15-20

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Leave a comment

Posted by on November 13, 2014 in INMINENTE E INEVITABLE

 

¡¡¡ SORDOS, OID¡¡¡ (Parte 1)

Nos informa la iternet que la discapacidad auditiva generalmente se describe como leve, benigna, moderada, severa o profunda, y que cuando se pierde la capacidad auditiva y es mayor a los 90 dB (decibelios) se está en condición de una persona sorda.

Cuando Dios se dirige al hombre y lo describe en la condición de sordera, tenemos que entenderlo que él está haciendo referencia a la condición espiritual, a la gran indiferencia del hombre hacia su responsablilidad ante él. Nosotros humanamente podemos llamar sorda a una persona que en realidad no lo es, de acuerdo a la información de la que disponemos, pero Dios conoce el corazón humano con sus actitudes equivocadas, y le llama al arrepentimiento, y a reconocer su condición.

El llamado divino a escuchar se dirige a:

1.-Los Reyes  

El Profeta Isaías  

¨Príncipes de Sodoma, oid la palabra de Jehová, escuchad  la ley de nuestro Dios.¨ capítulo 1, verso 10 de su libro.

El Profeta Jeremías  

¨y diles, oid la palabra de Jehová, reyes de Judá…¨ capítulo 17 y verso 20 de su libro.

El Profeta Ezequiel  

¨Y dirás al bosque del Neguev: Oye la palabra de Jehová.¨ capítulo 20 y verso 47 de su libro.

 De varios de los reyes que reinaron en el Reino de Judá se dice que: ¨hicieron lo malo a los ojos de Jehová¨, y los resultados fueron desastrosos; de otros se dice: ¨hicieron lo bueno a los ojos de Jehová¨, y sus reinos fueron prósperos y de éxito. ¿Por qué no hay gobernantes en nuestros días dispuestos a comprobar si esto es verdad?

2.-A Pueblo en General  

El Profeta Isaías  

¨y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oid bien, y no entendáis; ved por cierto, más no comprendáis¨ capítulo 6 y verso 9 de su libro.

El Profeta Jeremías  

¨Oid ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tiene ojos y no ve, que tiene oidos y no oye¨ capitulo 5 y verso 21 de su libro.

El Profeta Ezequiel  

¨…los cuales tiene ojos para ver y no ven, tienen oidos para oir y no oyen.¨ capítulo 12 y verso 2 de su libro.

La contradicción de los pueblos, cuando sus gobernantes desobedecen a Dios, no deben seguirlos, y cuando sus gobernantges obedecen a Dios, deben apoyarlos.

3.-A las Naciones  

El Profeta Isaías  

¨Reuníos, pueblos, y seréis quebrantados; oid, todos los que sois de lejanas tierras.¨ capítulo 8 y verso 9 de su libro.

El Profeta Jeremías  

¨Oid palabra de Jehová, oh naciones, y hacedlo saber¨ capítulo 31 verso 10 de su libro.

El Profeta Ezequiel

¨oye tierra: He aquí yo traigo mal sobre este pueblo¨ capítulo 6 y verso 19 de su libro.

En toda la historia de la humanidad está demostrado el interés de Dios porque todas las naciones también alcancen de las bendiciones, pero para ello deben abandonar sus malos caminos.

4.-A los Elementos Naturales  

El Profeta Isaías  

¨oid, cielos, y escucha tú tierra¨ capitulo 1 verso 2 de su libro.

El Profeta Ezequiel  

¨Montes de Israel, oid palabra de Jehovᨠcapítulo 6 y verso 3 de su libro.

Dios los pone a los elementos naturales como testigos tanto de la maldad del hombre que acarrea su propia ruina, como de la divina bondad hacia él.

¨El que tiene oidos para oir, oiga lo que el Espíritu dice…¨

 ¿Cuál es el significado de estas palabras?  Las encontramos en el Libro de Apocalipsis, cuando el Cristo glorificado comisiona al Apóstol Juan para que escriba el mensaje que tiene para las siete iglesias del Asia Menor. Lea Apocalipsis 2:7,11,17,29;  3:6,13,22.

Por lo tanto, nadie podrá acusar a Dios de parcialidad; asi judios como gentiles eran responsables ante Dios. Cada pueblo, conforme con la verdad revelada a cada uno de ellos.  Pero los pasajes de los Profetas Mayores, como el mensaje del Nuevo Testamento, están dirigidos a cada hombre en particular, en todas las épocas, de todas las razas, a pobres y ricos, a sabios  ignorantes, de todas las culturas y civilizaciones, de todas las lenguas. Cada uno responsable de los privilegios recibidos y los deberes a cumplir.

En cuanto a ¨lo que el Espíritu dice¨ leemos en el Evangelio de Juan 16:8 lo siguiente: ¨Y cuando venga (el Espíritu Santo), convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.¨  

Cada raza, cada pueblo, cada hombre, estamos advertidos de un juicio divino que caerá sobre este mundo en el futuro, el cual será:

INMINENTE E INEVITABLE.

 

 

 

 

 

 

 

 
Leave a comment

Posted by on November 7, 2014 in INMINENTE E INEVITABLE

 

AVISO DE ALARMA (Parte 2)

La Emisión Frecuente de Avisos de Alarma  

Un aviso de alarma no es otra cosa, sino una señal por medio de la cual se informa sobre la presencia de una amenaza para que a nadie le tome desapercibido. Actualmente con las alteraciones que han sufrido las condiciones atmosféricas debido al cambio climático, son muy frecuentes las emisiones de avisos de alarma por la amenanza de incendios, ataques terroristas, tornados, huracanes, lluvias torrenciales, inundaciones con sus consabidos daños que ocasionan, como son las grandes pérdidas materiales y de vidas humanas; caso similar lo son también las amenazas por erupciones volcánicas.  

Catástrofes Naturales  

¿Es nuevo todo esto? No. Todos sabemos por la historia de las erupciones del volcán Vesubio en Italia, ocurridas en el año 79 de nuestra era, en las ciudades de Herculano y Pompeya. Los daños fueron cuantiosos, no se contaba con las alarmas. Y como éste muchos otros casos más en muchas otras partes del mundo. El constante monitoreo del volcán Popocatepelt de los estados centrales de México, debido al aumento de sus fumarolas, motivo por el cual ya se han emitido en varias ocasiones avisos de alarma a la población circundante al volcán.  

Catástrofes Políticas  

La Humanidad entera ha sufrido las devastadoras consecuencias de dos guerras mundiales. Al menos siete naciones se vieron involucradas directamente, y otras cinco indirectamente. E incontables son las guerras civiles que por motivos políticos se desarrollan constantemente en muchas naciones.

De éstas últimas, la Nación de Israel experimentó la ruptura de la unidad monárquica de las doce tribus. Bajo la rebelión de Jeroboam I, en los tiempos de Roboam, hijo y sucesor del rey Salomón, diez de esas tribus se independizaron y formaron el Reino del Norte, teniendo como su territorio la parte norte de la nación de Israel. Para los días de los Profetas Mayores, este reino ya había desaparecido, siendo los asirios los conquistadores, evento que tuvo lugar unos 150 años antes a sus días. Si el Reino de Judá sobrevivió unos doscientos años más, se debió al hecho de que algunos de sus reyes fueron gente que buscó a Dios, tuvieron temor de él y anduvieron en sus caminos. Al profeta Isaías le tocó vivir y ministrar a los reyes Uzías y Ezequías, ambos buscaron  Jehová (2 Reyes 15:3 y 18:3). Jeremías en momentos muy cercanos al cautiverio del Reino de Judá, ministró al gran rey Josías (2 Reyes 22:2), quien llevó a efecto grandes reformas en beneficio de su gente (2 Reyes 22:3 hasta 23:39).

¿Hubo Profetas?  

Por medio de su siervo Moisés, Dios anunció el ejercicio profético en medio de su pueblo, como la voz de alarma para prevenirles oportunamente de las consecuencias que sufriría el pueblo si no abandonaban sus malos caminos, y en arrepentimiento sincero se volvían a Dios. Como hombres que amaban a Dios y a su pueblo, sufrían en carne propia sus desdichas, y sus lamentos eran expresados con mucho dolor. Jeremías lloró lágrimas de sangre al anunciarles los terribles juicios que cairían sobre sus hermanos y su muy amada Jerusalén. Si queréis comprobarlo escuchad sus palabras:  

¨¿No os conmueve a cuantos pasáis por el camino? Mirad, y ved si hay dolor como mi dolor que me ha venido. Porque Jehová me ha angustiado en el día de su ardiente furor¨  ¨Mis ojos desfallecían de lágrimas, se conmovieron mis entrañas¨  ¨Mis ojos destilan y no cesan, porque no hay alivio.¨ Lamentaciones 1:12;  2:11  y  3:49). Dios siempre envió sus profetas al pueblo de dura cerviz.  

Dolor en el Corazón  

Si he de decirlo en pocas palabras ¡Qué lejos de la verdad está el creer que Dios se goza enviando las almas al infierno¡ cuando es justamente lo contrario. A tan necia aberración, Dios nos responde por medio del profeta Isaías:  

¨Deje el impío su camino, y el hombre necio sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar¨ (Isaías 55:7)  

Y lo hace también con el mensaje de Jeremías:   ¨Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperaís¨  (Jeremías 29:11).  

El mensaje del profeta Ezequiel fue tan claro como esto: ¿Quiero yo la muerte del impío? Dice Jehová el Señor. ¿No vivirá si se apartare de sus caminos? (Ezequiel 18:23).  

Finalmente, el mensaje de Daniel. ¨De Jehová nuestro Dios es el tener misericordía y el perdonar, aunque contra él nos hemos revelado.¨ (Daniel 9:9).  

Estos pocos textos nos hacen ver el dolor del corazón de Dios por la triste condición del hombre, y su llamado a buscarle; y fueron dados en los momentos de mayor incredulidad e impiedad que estaba viviendo el pueblo.  

Tiempos de Ignorancia    

También está lejos de la verdad el creer que Dios puede tolerar el pecado todo el tiempo. Él es paciente, pues no quiere que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. (2 Pedro 3:9), si es verdad que pasó por alto los tiempos de ignorancia, ahora manda a todos los hombres a que se arrpientan, en vista de un día venidero de juicio, siendo el Ejecutor de ese juicio el mimso hombre que fue crucificado y levantado de la muerte. (Hechos 17:30-31).    

¿Dónde están el cielo y el infierno? Es por demás discutirlo, lo que si es fácil de comprobar es donde principian y terminan cada uno. El pecado es el principio del infierno; la fe en Jesucristo es el principio del cielo y el fin del infierno. Dios soberanamente dterminó enviar a su Hijo al mundo para la salvación del pecador, pero éste tiene que escoger soberanamente también en donde quiere estar al fin de su vida.  

Conclusión    

Los ensayos de evacuación de los edificios, la construcción de albergues públicos son un recurso efectivo en la prevención de los daños que pueden provocar una emergencia. Miles de personas se han salvado, pero cientos de ellos han perecido por ignorar las señales de alarma. ¿Lo harás tú?  

Considera todo lo expuesto como una ¡SEÑAL DE ALARMA¡  

Corre a tu refugio  –JESÚS 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Leave a comment

Posted by on October 18, 2014 in INMINENTE E INEVITABLE