RSS

Category Archives: La Palabra que da vida

CIUDANOS Y EMBAJADORES

CIUDADANOS 

En los tiempos del Imperio Romano, el ser ciudadano de ese reino era un gran honor, y había quienes pagaban al Imperio grandes sumas de dinero con el fin de obtener tal ciudadanía, y así disfrutar de todos los derechos y privilegios de un ciudadano romano. Entre las obligaciones adquiridas estaba la de obediencia total e incondicional al emperador y el reconocimiento de él como ¨señor¨.

Los seguidores de Cristo fueron ferozmente perseguidos, pues confesaban ser ciudadanos de otro reino donde él era su Salvador, Señor y Dios. Como ciudadanos de ese reino debían reflejar sus valores y el carácter de ese Rey, que demandaba de sus súbditos amor, lealtad, servicio y adoración. Para ellos fue mucho más importante la eternidad que el presente, la justicia que los placeres temporales del pecado, la voluntad de su Rey antes que la propia, y el perdón antes que la venganza; todo esto y mucho más que lo aprendieron por palabra y ejemplo del mismo Jesucristo. 

El  Apóstol Pablo era un ciudadano romano e hizo valer sus derechos ante autoridades judías y romanas que le juzgaban (Hechos 16:37; 22:25-29). Se consideraba ciudadano del cielo, él y todos los que habían abrazado la fe en Jesús, y frecuentemente les exhortaba a no perder la esperanza del pronto retorno de su Rey. Se cuentan por miles los cristianos que tiñeron con su sangre la arena del coliseo romano ofreciendo su vida por mantener en alto su lealtad a su Rey, de quien recibirían la corona de vida (Apocalipsis 2:10). 

EMBAJADORES 

En los tiempos bíblicos, un embajador tenía la función de ser el portador de un mensaje de reconciliación entre dos reinos en disputa, buscando la paz entre ellos. Hay en la Biblia varios ejemplos de personas con esta función (Números 20:14; Ezequiel 17:15). En este contexto, el Apóstol Pablo relaciona la responsabilidad del creyente ante su mundo; es un ciudadano ciertamente, y es también un embajador. Como tal debe anunciar en representación de su Rey, la buena voluntad de Dios en perdonar al hombre a pesar de que ha quebrantado Su ley, para lo cual hay un recurso en el sacrificio de su Hijo Amado, el Señor Jesucristo, en favor del pecador. 

La reconciliación es un hecho consumado, está al alcance, está vigente, es real. Dios se ha reconciliado con el hombre, sólo falta que el hombre quiera reconciliarse con Dios (2 Corintios 5:20). 

El privilegio del embajador y deber sagrado, es anunciar las buenas noticias, o sea el evangelio a todo el mundo, en tanto esté vigente esta buena voluntad hacia el pecador, hacerlo en todo tiempo y al costo que sea (Marcos 15:15-16; 1 Corintios 9:16).

Vivamos como ciudadanos de ese reino eterno, y en tanto estemos en este mundo cumplamos con nuestra responsabilidad como embajadores de su Rey. 

¨Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros, os rogamos en nombre de Cristo; Reconciliaos con Dios.¨ 

Y tú querido lector, ¿Ya te reconciliaste con Dios? Es la única manera como puedes ser ciudadano y embajador de la patria celestial.  

Categoría: La Palabra que da Vida, post #257

Advertisements
 
 

¡PERDÍ EL CONTROL!

Salmo 19:7-14; Hebreos 4:12; 2 Timoteo 3:16-17  

Vivimos en la era mecatrónica, todo son sistemas, mecanismos, electrodos, robots, humanoides, sensores, y muchas cosas más. Por un lado nos hacen más fácil la manera de vivir, pero por la otra nos hacen cada día más dependientes de ellas. 

Mi videocasetera sólo opera con ese pequeño artefacto llamado ¨control¨, quise ver un video y no pude porque perdí el control, lo busque por todas partes y pasé buen número de horas, y por fin lo encontré. Después de esa experiencia me puse a pensar en lo fácil y frecuente que perdemos el control en el manejo de nuestras vidas.

La guía divina, la Santa Biblia, se explaya de principio a fin en advertencias sabias y oportunas sobre muchos de los aspectos de nuestra vida, en los que esa experiencia es real, bien se trate de nuestros deberes con Dios como con nuestros familiares y prójimos, de los valores más preciados, como de nuestras relaciones humanas, en todos los órdenes de nuestro diario vivir.

Si alguno tiene el concepto de la Biblia como un libro religioso, retrógrado, es un prejuicio equivocado y crítica estereotipada. Lo cierto es que la Biblia es determinante con planteamientos de fondo; nos orienta en cuanto a vivir la vida en plenitud. Nos orienta sobre el control de nuestras emociones, pasiones y acciones. 

La humanidad ha perdido el control, es un hecho inapelable. Lo ha perdido sobre la contaminación ambiental, el uso de las armas y de los estupefacientes; las relaciones de la sociedad en general tienen signo de desquiciadas, la envidia implacable y la ansiedad paralizante controlan el corazón. El quehacer de convencimiento de nuestros científicos sobre los avances de la ciencia y la tecnología, crece desmesuradamente para demostrar su validez como una herramienta eficaz para lograr un día el tan anhelado control. Tales son las condiciones actuales que muchos se han aventurado a decir: ni Dios podría poner las cosas en su lugar. 

El espíritu secularizado actual arrastra al hombre a la soledad, el desaliento, el miedo, las preocupaciones, pues una vida no centrada en Dios termina en vacío. Si no incluimos en el diseño de nuestros planes, metas y propósitos, los lineamientos y fundamentos sólidos, contenidos en el santo evangelio de Jesucristo, y claramente expuestos en la Palabra de Dios. 

Invito al amado lector a leer los capítulos 5 al 7 del Evangelio  de Mateo, el famoso pasaje conocido como el Sermón de la Montaña, y descubrir las enseñanzas aplicables a los turbulentos días en los cuales vivimos carentes de valores morales y espirituales. Favor de poner especial atención a los versículos 24 al 29 con la siguiente reflexión: A cuál hombre me asemejo más ¿Al hombre que edificó su casa sobre la arena movediza de los criterios y opiniones humanos? ¿O al hombre que edificó su casa sobre la roca que son Jesucristo y la Palabra Santa?

La primera vez que tuve la necesidad de que alguien en mi auto me transportara al hospital, le di la llave, pero estaba preocupado por la manera como usaba el freno y el acelerador, y de no violar las señales de tránsito. ¿Has pasado por esa experiencia?  En cierta ocasión una amiga mia compró auto nuevo, y tenía cierto temor de manejarlo en carreteras de alta velocidad, así que me pidió que yo lo hiciera. Al principio estaba nerviosa, le pedí que me obsevara los primeros quince minutos, pasados los cuales dejó en mis manos el control. Si le has entregado a Jesucristo las llaves de tu vida, entrégale también el control. En Sus manos está el universo entero. 

categoría: La Palabra que da vida, Post #231    

 
 

EMBESTIDA SATÁNICA CONTRA JESÚS.

Parte 3

¨Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y al él sólo servirás. El diablo entonces de dejó; y he aquí vinieron los ángeles y le servían.¨ Mateo 4:8-11

Cuatro son los nombres más populares que se le dan al enemigo de nuestras almas: Serpiente antigua, Satanás, Dragón y Diablo. En Apocalipsis 20:2 se encuentran los cuatro mencionados a la vez, para que quede bien claro que están refiriéndose al mismo personaje. En el relato de la tentación de Jesús se usan dos de ellos: diablo y Satanás. Cuando los evangelistas Mateo, Lucas y Juan hablan de él lo llaman diablo; cuando Jesús le reprende le llama Satanás. Los más usados por la mayoría de las personas son: diablo y Satanás.

La Tentación de las Vanidades de la Vida. Mateo 4:8-11

Las palabras ¨tentación¨ y ¨prueba¨ se refieren a una misma experiencia en la vida del cristiano; si es el diablo quien la motiva, es una tentación, y su resultado será negativo, si es  Dios, es una prueba, y su resultado será positivo.  Entre los varios resultados de la tentación están los siguientes:  Dios permite la tentación para motivarnos a la fidelidad. Dios permite la tentación para enseñarnos a depender más de él.  Dios permite la tentación para librarnos del orgullo.

El diablo engañó a nuestros padres en el Edén con una fatal mentira: ¨Seréis como dioses¨ Y así sigue engañando al hombre ofreciéndole todos los reinos del mundo si se postra y le adora; le hace sentirse dueño de sus acciones, señor de sus decisiones, libre para cometer toda clase de mal y cometer toda clase de injusticia, ha llenado su corazón de odio y de orgullo.

Incentivos para vencer esta tentación.

No perdamos de vista el propósito de la vida: Darle gloria a Dios, exaltadlo, adorarle, tributadle todo honor y alabanza, agradecerle toda bendición que nos dispensa, vivir sólo para él y extender su reino.

Oración

Bendito Salvador, guíanos a vivir sólo para tí, a gozarnos en tu victoria, a celebrar el triunfo sobre el pecado y el enemigo de nuestras almas, pues, aunque débiles como somos, podemos resistirle y  apagar todos los darnos que fuego que lance sobre nosotros. Amén.

 Categoría: La Palabra que da vida. post #224

 

 

 
 

EMBESTIDA SATÁNICA CONTRA JESÚS

Mateo 4:1-11

Parte 2  

Este tiempo de la tentación tuvo lugar inmediatamente a su bautismo. El tentador está presto para tentarnos en todo momento, pero la intensifica en los momentos cuando más nos disponemos a seguir y servir a nuestro Dios, y con toda sutileza intenta sembrar en nuestro corazón duda sobre el carácter santo y puro de la Palabra de Dios.

La tentación de las vanidades de la vida. vv. 5-6  

Cuando el diablo no da en el blanco con una flecha, saca otra de su aljaba. Y no te sorprendas, porque puede dar citas bíblicas que justifiquen su proceder, pero cuidado porque siempre les dará su propia interpretación. Lo puedes ver claramente si comparas las palabras del Salmo 91:11-13.

De acuerdo a lo dicho por el Apóstol Juan en su Primera Carta capítulo 2 y verso 16, la primera tentación tuvo que ver con ¨los deseos de la carne¨, y esta segunda tiene que ver con ¨los deseos de los ojos.¨ en otras palabras, va de lo discreto a la presunción.  

Son víctimas de esta tentación los que buscan el placer mundano, como son: la fama, el poder, la admiración, el sexo, la lujuria y toda suerte de vicios; cosas que nunca llenan el vacío del corazón humano, aun cuando el hombre las considere fuente de felicidad. El ego está entronizado en el corazón, y todos los valores son controlados por él. La sociedad está compuesta por personas, y ésta no puede ser cambiada si no cambian las personas. el egoismo, los prejuicios, el odio, la avaricia, la lujuria, son problemas individuales que se convierte en problemas de la sociedad.  

Incentivos a la victoria sobre esta tentación

Si estás en Cristo recuerda que eres una nueva creación. (2 Corintios 5:17).  

Tu mirada debe estar en las cosas del cielo, y no en las de la tierra.  (Colosenses 3:1-2)  

Estar alerta y en oración (Mateo 26:41)  

Apropiarse la promesa específica respecto a la tentación. (1 Corintios 10:13)  

Vestirse de la armadura de Dios para estar firmes contra las asechanzas del diablo. (Efesios 6:10)

Oración  

Gracias Cristo, porque tú nos has enseñado el valor del amor, la bondad, el perdón, el servicio a Dios y al prójimo, el valor de la disciplina y la honestidad, y porque eres nuestro modelo a seguir en todo. Ayúdanos a seguir tu ejemplo, tu Espíritu Divino impulse nuestra vida a seguir tus pisadas.

Categoría. La Palabra que da Vida. Post #223 

 

 

 
Leave a comment

Posted by on July 31, 2017 in La Palabra que da vida

 

LO PERNICIOSO DE LA VANAGLORIA HUMANA

La vida centrada en la búsqueda de la gloria humana termina en vacio. La Biblia se explaya sobre el tema de manera franca, destacándola como el nutriente de los males endémicos del hombre en esta y en todas las épocas de su existencia. El rey Nabucodonosor de la antigua Babilonia lo vivió en carne propia. (Daniel capítulo 2)  

Es perniciosa cuando es engendrada por las poseciones materiales   Nunca es sano hacer de tal adquisición la meta principal de la vida. Las poseciones materiales abruman nuestras sensibilidades, y corremos el riesgo de caer en la codicia. En creyentes comprometidos para seguir a Cristo deben jugar un papel diferente. (Lucas 12:15)  

La vanagloria basada en la sabiduría es perniciosa  La intelectualidad y la sabiduría no son sinónimos. Hay muchos intelectuales que no son sabios, y muchos sabios que no son intelectuales. La verdera sabiduría tiene su fundamento en la honra, temor y amor a Dios. (Proverbios 1:7)  

Es sumamente preligrosa cuando la idolatramos  Estamos hablando de ella a todo el mundo, y nos pone en una posición en la que todos nos deben reconocer. Nos manifestamos intolerantes. Se expresa en la búsqueda desmedida de control y poder. (2 Crónicas 1:11-12)  

Es sumamente peligrosa si usamos lo que hemos logrado sólo en nuestro bien  ¨Has todo el bien que puedas. Por todos los medios que puedas. En todas las maneras que puedas. A todas las personas que puedas, y cuanto más puedas.¨ Juan Wesley  (Romanos 2:6-7; Gálatas 6:10)  

Es perniciosa cuando no le agradecemos a Dios  Sé una persona agradecida con Dios. Aprecia sus regalos y demuéstrale tu gratitud siendo fiel mayordomo de los dones y talentos que has recibido de él. (Mateo 25:21)  

Es mala cuando sólo la desciframos como el fruto de las ambiciones humanas    Envanecerse por ver cumplidas nuestras ambiciones, es robarle la gloria a Dios. De nada nos va a servir recibir el aplauso del hombre si no tenemos su aprobación. (Romanos 1:21-23)  

Es mala cuando se basa en las proezas humanas Ciertamente Babilonia gozó de gran esplendor en su época. Los jardines colgantes, una de las siete maravillas del mundo antiguo lo atestiguan. Dios no humilló a Nabucodonosr por todo lo grande que realizó sino por el hecho, tanta veces repetido hasta el día de hoy, el no darle la gloria a Dios. (Isaías 1:2; Lucas 17:18)  

Al final si buscamos nuestra propia gloria, caemos en extremos de todo signo y condición. Debemos darle la gloria a Dios, quien al darnos a su propio Hijo, él nos enseñó a darlo todo sin esperar recibir, a darlo todo en beneficio de todos. ( Juan 15:22)  

Categoría: La Palabra que da vida. Post. #216

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TIPS DEL SEÑOR DE NUESTROS BOLSILLOS

¿Qué dice la Biblia sobre él?  

Estoy reconociendo lo mucho que sea dicho sobre el uso del dinero. Abundan en nuestras librerías y bibliotecas los libros orientadores sobre el particular, por lo tanto no tengo la intención de discutirlo más. Mi propósito es seguir despertando el interés en la investigación, y por eso comparto algunos despuntes motivadores a descubrir lo mucho que debemos aprender sobre el asunto, orientados siempre por los parámetros bíblicos.  

La Biblia da énfasis el tema de la pobreza y la riqueza portada a portada. (Génesis 2:15; Apocalipsis 2.9)

Esta enseñanza es tan general como la del pecado; todo hombre y mujer caen dentro de ella, pues bien sean pobres o ricos. (Lucas 1:53)  

No hay nada que haya dividido tanto a los hombres como el dinero. (1 Timoteo 6:10)  

No hay nada por lo cual el hombre haya peleado tanto como por el dinero. (Génesis 13:5-10)  

A los ojos de Dios ni el pobre es menos ni el rico es más. (Salmo 24:1)  

Todo hombre pobre quiere ser rico, y todo hombre rico quiere serlo más. (Eclesiastés 5:10; Hechos 8:20)  

Lo cierto de todo es que el dinero no da la felicidad. (Lucas 12:15)  

De acuerdo al dinero, el mundo está divido en cinco categorías: la pobreza extrema, la pobreza, la clase media, la riqueza y el capitalista.  

En el mundo siempre han existido la pobreza y la riqueza, y siempre existirán. (Mateo 26:10).  

En el tiempo de los patriarcas la riqueza fue considerada como una bendición de Dios, fruto del temor que se le tenía a él. (Génesis 13:2; Job 1:1-3).

En la Biblia tenemos la esclavitud, los pobres, los ricos y los poderosos.  

En el pueblo de Israel tenemos el reconocimiento a la propieda privada, la remuneración del trabajo, y un trato benévolo a los esclavos, quienes podían conseguir su libertad. (Levítico 25:40-41)  

Jesucristo no vino a dictar reglas de economía, sino de amor, fuera cual fuera la condición de cada hombre. (Juan 15:12)  

La Biblia enseña que la pobreza es a veces producto de la pereza. (Proverbios 24:30-34)  

La Biblia si enseña que en muchas ocasiones la riqueza es producto de la explotación humana. (Santiago 5:1-6)

En cuanto a la relación del hombre con Dios, es decir, la espiritual, tanto la pobreza como la riqueza tienen sus peligros. (Proverbios 30:8-9)  

El dinero es una necesidad, pero Dios nos advierte del amor al dinero. (1 Timoteo 6:10)  

La Biblia enseña el valor del contentamiento. (Filipenses 4:12-13)  

La Biblia acota una salvación posible para todos, pobres y ricos. (Mateo 19:23-26)

En el reino de Cristo, él es la riqueza suprema para sus súbditos. (Filipenses 3:8)  

Si Jesucristo es Señor de mi vida, lo debe ser también de mis bolsillos.

 Categoría: La Palabra que da vida   post #215

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Muchas Oportunidades, una sola opción

Lucas Capítulo 15  

En el Evangelio de Lucas capítulo 15 se narra tres parábolas que Jesucristo relató a cuatro grupos de personas: publicanos, pecadores, fariseos y escribas (vv 1-2), estos últimos le murmuraron diciendo: ¨a los pecadores recibe y con ellos come.¨  

En las tres parábolas hay también tres elementos dignos de notarse: algo perdido, es recuperado, y el gozo consecuente de quien lo recuperó. Para Jesús, los cuatr0 grupos estaban en la misma condición y con una misma necesidad; la condición, pecadores perdidos, y la necesidad, el perdón.  

De los cuatro grupos, un publicano reconoció tanto la condición como la necesidad. Acudió a Cristo y fue perdonado, el gozo llenó su corazón (Lucas 19:1-10). También se cuenta de una mujer de Samaria con la misma experiencia (Juan 4), y de un escriba llamado Nicademo (Juan 3). Jesucristo sorprendió a propios y extraños aceptando la invitación de varios fariseos a visitarles, que le invitaban con muy malas intenciones, pues ninguno reconoció su condición de pecador necesitado de su perdón.

Para los fariseos y escribas, la élite religiosa de esos tiempos, la religión era el supremo negocio de la vida; la única forma de ser reconocidos por Dios como justos, era el cumplimiento de la ley. La gracia de Dios y la fe del pecador, les era motivo de escándalo.  

¿Por qué tanto interés del pastor por la oveja perdida, y la de la dama por la dracma, y la del padre de familia por el hijo menor, de las tres parábolas?  Porque eran de su pertenencia. Debe ser evidente para cualquiera que reflexione sobre este asunto, el caso del hombre ante Dios; somos su creación, y le duele profundamente el ver a su criatura con embrollos y problemas. Cuánto le reporcharíamos a Dios su abandono si después de crearnos jamás se hubiera acordado de nosotros.  

El hombre moderno con toda su ciencia y tecnología, enfrenta el mismo problema que tenía el hombre en los días de Jesús. Su condición y necesidad espiritual no ha cambiado; por lo tanto, el único remedio disponible es Jesucristo. Más tarde el Apóstol Pablo asentó que si la ley fuera la justificación del hombre ante Dios, por demás murió Cristo.  

Amable lector. Si todavía sientes apego a tu naturaleza pecaminosa, si no tienes esa gloriosa experiencia, la de vivir una nueva vida, abundante, gozosa y feliz, no lo postergues, ahora mismo entrégale tu vida al que dio su propia vida en una cruz para otorgarte su perdón. Podrás tener muchas oportunidades para hacerlo, pero la opción siempre será la misma: tu arrepentimiento sincero por la fe en Jesucristo como el único Salvador.  

¨A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.¨ Juan 1:12

¨Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.¨  Juan 17:3

¨…habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente…¨ Lucas 15:7

Catería: La Palabra que da Vida.